Crítica: Moreno Calderón publica un perfil exhaustivo del piano del siglo XX
Moreno Calderón publica un perfil exhaustivo del piano del siglo XX
JUAN MIGUEL MORENO CALDERÓN: Los pianistas que dejaron huella. Editorial Almuzara (Córdoba, 2025). 397 páginas.

La biblia del piano del siglo XX. Juan Miguel Moreno Calderón, catedrático, académico, cordobés “de nacimiento y vocación”, alma fundadora y motriz del Orozco Piano Festival y él mismo pianista, vuelca en las 397 páginas de este flamante libro sobre el pianismo y los pianistas del siglo XX un análisis riguroso, detallado, cálido y vívido de la historia del teclado a través de 42 “semblanzas” de intérpretes fundamentales del siglo XX y de todos los siglos.
Pero el libro es más que una sucesión de perfiles cargados de información y opinión. Además del retrato biográfico, el autor entra y se moja sobre las características técnicas, artísticas y hasta personales de sus protagonistas. De lo mejor y de lo menos mejor. Desnuda a cada intérprete y su discografía en un documentado itinerario imbuido de argumentos, conocimiento y criterio. Y siempre a través de una prosa fluida y precisa, atractiva por sí misma, que surca con brillantez la peripecia vital y profesional de una generación de pianistas que definieron una época, “reinventaron repertorios y establecieron nuevos cánones interpretativos”.
Los pianistas que dejaron huella es un libro de datos y opinión, que fluye en una redacción amena, fresca y desalambicada, en la que la agudeza de las reflexiones y juicios no conlleva engolamiento ni complejidad. “Es un acto de amor al piano y a los pianistas”, confiesa el autor en la introducción. Y esta cercanía y pasión la transmite Moreno Calderón con la confidencialidad y complicidad con que se cuenta algo a un amigo. En este sentido, establece un hilo directo con el lector, que se hace partícipe, incluso en la disensión, de la pasión y entusiasmo que alienta cada letra, palabra, frase y juicio.
Un libro de esos que coges y no puedes soltarlo hasta haber devorado sus páginas. Es, efectivamente, la biblia del piano del siglo XX. Un volumen profundo y ameno, que rezuma sabiduría, entusiasmo y juicio. Un texto caudaloso de información sin parangón en la bibliografía en español, que, además, se convierte en referencia en la moderna historiografía del piano.
Recuerda Moreno Calderón en las páginas del libro, cuanto le impresionó la lectura en español “hace ya muchos lustros” de aquel libro puntero que fue Los grandes pianistas, de Harold. C. Schonberg. Ahora, es él mismo, quien supera aquella publicación que marcó un hito en el conocimiento del piano y sus grandes nombres, con este volumen que, por tantas razones, y desde una perspectiva absolutamente universal, es referencia en la musicología pianística española y no española, y ya pide su traducción a otras lenguas.
Cada una de los 42 “retratos” constituye un perfil exhaustivo, que ahonda con rigor y calor melómano en el entorno, escuela, características técnicas y expresivas y discografía de cada pianista. Apabulla la profusión de datos, pero también el modo en el que el autor los describe -al personaje, pero también su manera de tocar- y apostilla. La narración destila el tono perfecto entre el rigor del erudito y la pasión del verdadero discófilo. El afecto y admiración con que queda descrito cada pianista no desdibuja el análisis objetivo y certero, bien argumentado y sin esquivar talones de Aquiles ni compromiso crítico.
El autor encuentra para cada virtuoso el adjetivo certero y clarificador: Escribe maravillas, por ejemplo, de Samson François, lo que no le impide reconocer “que, aun admirando su toque perlado y límpido, asi como su variedad de sonoridades, hay que decir que también en esta música [Debussy] hace un uso exagerado de la flexibilidad del tempo y del rubato”. Como elemento sustancial del volumen, el análisis detallado de la discografía de cada protagonista, que Moreno Calderón describe y pormenoriza con sabiduría pianística y fervor discófilo.
Desde Rajmáninov a Krystian Zimerman, de Cortot y Schnabel a Sokolov o Schiff, Moreno Calderón desgrana uno a uno los detalles, claves y hasta confidencias de los más “egregios” protagonistas del teclado del siglo XX. “Evidentemente y por razones de espacio”, matiza, “no están todos los que me gustaría, pero espero que los que están sí conciten un cierto grado de coincidencia entre el autor y el lector”.
Cortot (“Arte atemporal”), Backhaus (“El encanto de la sobriedad”), Rubinstein (“El virtuoso feliz”), Arrau (“El pianista completo”), Bolet (“El triunfo de un incomprendido”), Richter (“El visionario inconformista”), Benedetti-Michelangeli (“El alquimista del sonido”), François (“Pianista de otra época”), Weissenberg (“Carismático y personal”), Berman (“Injustamente valorado”), Brendel (“El intelectual”), Pollini (“Cénit del pianismo moderno”), Argerich (“Una fuerza de la naturaleza”), Lupu (“Pianista de culto”), Sokokov (“Genio y figura”) son algunos de los protagonistas retratados por la pluma fluida y el oído afilado de Moreno Calderón.
Naturalmente, no faltan los dos máximos colosos del teclado español: su paisano y biografiado Rafael Orozco (“Un pura sangre del piano”), y Alicia de Larrocha (“Eclecticismo y universalidad”). Sus carreras, comienzos, discografía y pianismo aparecen detalladamente descritos y comentados, “desde las cuatro versiones de Iberia de Alicia de Larrocha, no tres, como suele decirse”, a la grabación de los Estudios de Chopin de Orozco, “que no palidece siquiera ante las arquetípicas de Pollini o Ashkenazy”.
Excepcional son los comentarios y análisis de la discografía de cada uno de ellos, donde el autor despliega un conocimiento que parece no tener fondo. Desde las Iberias, Goyescas o conciertos de Ravel de Alicia de Larrocha, a la Iberia, Chopin, Rajmáninov o los últimos Schubert de Orozco.
Los pianistas que dejaron huella marca un acontecimiento en la bibliografía sobre el piano. Una fuente de conocimiento y disfrute para los amantes del teclado y sus músicas. Una historia interminable, “rica e inabordable”, que, como dice el autor en las líneas finales del libro, “mientras más se adentra uno en ella, más consciente es de cuanto queda por descubrir”. Un libro clarificador que deja huella en el lector y se convierte en imprescindible en la biblioteca de todo melómano que se precie. Si tiene un amigo pianista o forofo del piano, no lo dude: está ante el mejor regalo que le puede hacer. En Navidades o en cualquier momento.
























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