María Dueñas y Alexander Malofeev: juventud y excelencia en el Liceo de Cámara XXI del CNDM
María Dueñas y Alexander Malofeev llegan al ciclo Liceo de Cámara XXI del CNDM con un concierto fuera de abono el próximo 19 de abril. Schubert, Debussy y Franck marcan un programa que busca ofrecer un tándem de excelencia musical de la mano de dos intérpretes de reconocido prestigio internacional. Esta cita se encuadra en la primera gira de la violinista dedicada a la música de cámara.

María Dueñas. Foto: Felix Broede
El próximo 19 de abril, el ciclo Liceo de Cámara XXI del Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) acoge en el Auditorio Nacional de Música de Madrid un concierto extraordinario protagonizado por dos de las figuras más prometedoras del panorama internacional: la violinista María Dueñas y el pianista Alexander Malofeev.
Este recital, fuera de abono, se enmarca dentro de la primera gira internacional de música de cámara de Dueñas, consolidada ya como una de las artistas españolas con mayor proyección global. Con apenas 22 años, su presencia en los principales escenarios del mundo y su vínculo con el sello Deutsche Grammophon la sitúan como una intérprete de referencia en su generación. A su lado, Malofeev aporta una personalidad pianística igualmente sólida, con la que establece una complicidad esencial para el repertorio camerístico.

El programa propone un recorrido por tres grandes sonatas para violín y piano que abarcan distintos estilos y épocas. La velada se abre con la Sonata en la mayor, D 574, conocida como “Gran dúo”, de Franz Schubert. Esta obra destaca por su lirismo expansivo y su equilibrio entre ambos instrumentos, donde el diálogo fluye con naturalidad y elegancia, anticipando ya el espíritu romántico.
A continuación, la Sonata en sol menor de Claude Debussy introduce un lenguaje completamente distinto. Compuesta en los últimos años de su vida, esta pieza condensa el estilo impresionista en una escritura refinada, llena de contrastes y matices, donde la sugerencia y el color son elementos esenciales.
El concierto culmina con una de las obras más emblemáticas del repertorio: la Sonata en la mayor de César Franck. De gran intensidad expresiva, esta partitura combina la profundidad emocional del Romanticismo con una arquitectura cíclica que une sus movimientos en un discurso continuo, exigente tanto técnica como interpretativamente.






















Últimos comentarios