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Apoteosis Sokolov RECITAL GRÍGORI SOKOLOV (piano). Pro­gra­ma: Obras de Beethoven (Sonata para piano número 4, en Mi bemol mayor, opus 7. Seis bagatelas, opus 126), y Schubert (Sonata para piano en Si bemol mayor, D 960). Lu­gar: València, Palau de la Música (Sala Iturbi). ­­Entrada: 1.790 espectadores (lleno). Fecha: domingo, 15 febrero 2026.Crítica: Apoteosis Sokolov en el Palau de la Música de València
Por Publicado el: 17/02/2026Categorías: En vivo

Crítica: La lección de juventud de Christie con Charpentier en el CNDM

Toda una lección de juventud de Christie con Charpentier en el CNDM

“Les arts florissants” y “La descente d’Orphée aux enfers”, de Marc-Antoine Charpentier, con Tanaquil Olivier, Camille Chopin, Josipa Bilic y Sarah Fleiss (sopranos), Sydney Frodsham (contralto), Bastien Rimondi, Richard Pittsinger y Attila Varga-Tóth (tenores), Olivier Bergeron (barítono) y Kevin Arboleda (bajo). Les Arts Florissants. Dirección escénica: Marie Lambert-Le Bihan y Stéphane Facco. Les arts florissants. Dirección musical: William Christie. Ciclo Universo Barroco CNDM. Auditorio Nacional de Música. Madrid, 15 de febrero de 2025.

Imagen del concierto de Les Arts Florissants con William Christie en el ciclo Universo Barroco del CNDM

Imagen del concierto de Les Arts Florissants en el ciclo Universo Barroco © Elvira Megías

La velada musical protagonizada por William Christie y su renovado plantel de Les Arts Florissants en esta gira que ha recorrido varias ciudades europeas durante 2025 y los primeros meses de 2026 ha vuelto a demostrar que su entendimiento del universo musical de Marc-Antoine Charpentier no tiene parangón en la actualidad. El programa diseñado para estas citas ha unido la pequeña ópera “Les Arts Florissants” con la tragedia “La descente d’Orphée aux enfers” en una propuesta que trascende el formato de concierto para convertirse también en un espectáculo visual. Desde los primeros compases de la alegoría que da nombre al conjunto fundado por Christie se pudo percibir una transparencia y una nobleza que responde a la elegancia que define el ideal artístico del Grand Siècle francés.
La orquesta, de apenas nueve atriles, respondió con ductilidad a las indicaciones que Christie impartía desde el clave, con una paleta sutil de colores que permitió que las voces de los jóvenes solistas de la duodécima promoción del Jardin des Voix flotaran sin dificultad sobre el continuo.
En la primera parte, con el acto único de “Les arts florissants”, dedicada a ensalzar el triunfo de la armonía frente a la discordia destacó la frescura de las voces femeninas, como las que encarnaron la Arquitectura o la Poesía. La lectura de Les Arts Florissants mantuvo una vitalidad que encajó con una coreográfica que sólo es posible alcanzar tras meses de trabajo riguroso bajo la tutela de un pedagogo de la talla de Christie, aunque pudo parecer un tanto abusiva y arbitraria en la búsqueda de una coherencia dramática a una obra que, por su propia naturaleza fragmentaria, era difícil de lograr.
Tras el descanso el ambiente de la sala se transformó por completo para acoger el descenso de Orfeo al Hades en una interpretación musical llena de matices y con la coreografía más centrada, a pesar también de arbitrariedades como el juego a la gallina ciega. Christie manejó los tiempos con viveza, pero también permitiendo a la música respirar y expandirse. Los cantantes demostraron una preparación técnica que va mucho más allá de la corrección vocal pues supieron encarnar sus roles con una convicción que nos hizo olvidar la artificiosidad propia del género operístico del siglo XVII. De los diecinueve artistas, cuatro no cantaron sino que sólo actuaron, y todos ellos parecían sacados de esos castings que hoy día conocemos por los musicales. Gente que son auténticos artistas que saben combinar canto y actuación escénica. Buena intervención de la soprano Camille Chopin como Euridice y absolutamente destacable la labor del tenor Bastien Rimondi como Orfeo, asumiendo el papel de Orfeo con una belleza tímbrica y un legato que recordaba a los grandes especialistas históricos del barroco francés.
Esta doble cita con el genio de Charpentier nos deja un recuerdo imborrable en la memoria de los aficionados porque nos ha permitido asistir a la comprobación de como un estilo que parecía destinado a los archivos puede recobrar toda su frescura y capacidad de fascinación bajo la inteligencia de alguien como Christie, que a sus ochenta años sabe mantenerse joven. Un éxito rotundo del CNDM. Gonzalo Alonso

Saludos finales del concierto © Elvira Megías

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