Crítica: María y otras mujeres, González Toro en la Semana de música religiosa de Cuenca
González Toro triunfa en Cuenca con Monteverdi
Obras: Travesía del alma, de Sieg. Vísperas de la santa Virgen, de Monteverdi. Intérpretes: Stylus Luxurians, S. Sieg. I Gemelli. E. González del Toro, director. Semana de Música Religiosa. 2/IV/2026. Cuenca.

González Toro cosechó un gran triunfo en Cuenca
Día de la mujer en la Semana de Música Religiosa de Cuenca. En el Espacio Torner oímos música del pianista y compositor alemán Sören Sieg, clara y evocativa, compuesta a partir de poemas de siete creadoras: desde la protopoetisa sumeria Enheduanna y la devota de Siva Akkà Mahàdevì hasta la protocompositora Hildegarda de Bingen o la mexicana sor Juana Inés.
Misticismo femenino de todo tiempo y lugar. Sieg acompañó al dúo Stylus Luxurians que forman Josep Maria Saperas, flautas de pico, y Jimena Villegas, viola. El equilibrio de este insólito trío, que parece imposible, se logra a base de electrónica, musicalidad y calidad: las notas nítidas y firmes de Saperas reconcilian el timbre de la flauta de pico con los otros dos.
Las Vísperas de Monteverdi del conjunto I Gemelli eran una de las cumbres de la programación de esta Semana. Sus 12 cantantes y 12 instrumentistas no defraudaron. I Gemelli suena refinado, pero potente, mostrando una voluntad abiertamente expresiva, que dejó clara desde el principio su director, el tenor Emiliano González Toro, al cantar a plena voz la invocación gregoriana inicial.
Dirige desde el coro, atrás, mirando al público. Es un magnífico tenor y un director de mucha sustancia. Se mostró como un gran concertador en esta obra compleja, de gran formato, que necesita mucha concertación. En la difícil Sonata sopra Sancta Maria, definió clarísimamente planos y tiempos. También en Audi coelum, donde Monteverdi convierte el eco en música: “¡María, María, María, la virgen dulce!”
Cuando conviene, Toro pide al contrabajista tocar pizzicato, sea propulsando la música a la manera del jazzístico walking bass o subrayando el inicio de la notas del continuo. Vísperas vivas y resonantes. En este repertorio, de tanto buscar la sutileza, algunos músicos se dejan la música dentro, en la garganta. Toro, no.
Álvaro Guibert





















Últimos comentarios