Les Arts Florissants y William Christie reavivan a Charpentier entre mito, danza y juventud en el CNDM
Les arts florissants, bajo la dirección de William Christie, regresa el domingo 15 de febrero al Auditorio Nacional con una ambiciosa propuesta escénica que une música barroca, danza contemporánea y nuevas voces de Le Jardin des Voix, en un programa doble dedicado al genio del Grand Siècle, Marc-Antoine Charpentier.

William Christie © Oscar Ortega
Tras su visita en la temporada 23/24 con su celebrada versión escénico-coreográfica de The Fairy Queen de Purcell, Les Arts Florissants vuelve a Madrid para reafirmar su capacidad de reinventar el barroco sin traicionar su esencia. El domingo 15 de febrero, a las 19:00 horas, el Auditorio Nacional acogerá una de las citas más esperadas del ciclo Universo Barroco del Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), con William Christie al frente de su emblemática formación.
El programa reúne dos obras fundamentales de Marc-Antoine Charpentier, figura capital de la música francesa del siglo XVII: Les arts florissants y La descente d’Orphée aux enfers. Dos partituras breves en duración, pero de enorme densidad expresiva, que condensan el refinamiento, la teatralidad y la profundidad emocional del llamado Grand Siècle francés.
Les arts florissants, compuesta en 1685, es una alegoría musical que celebra el triunfo de las artes frente a la discordia. La obra no solo dio nombre al conjunto fundado por Christie en 1979, sino que resume su filosofía artística: defender la belleza, el rigor y la vitalidad de la música antigua como un lenguaje plenamente vigente. En esta pequeña joya escénica, Charpentier despliega una escritura elegante y luminosa, cargada de simbolismo y sutileza retórica.
A continuación, La descente d’Orphée aux enfers ofrece una mirada concentrada y profundamente conmovedora al mito clásico. Charpentier convierte el descenso de Orfeo en una experiencia musical intensa, donde la expresividad vocal y el color instrumental construyen una tragedia íntima y contenida. Esta “ópera en miniatura” es una de las cumbres del teatro musical francés anterior a Lully y revela un dominio excepcional del drama, el texto y la emoción.
Uno de los grandes atractivos de la velada será la nueva puesta en escena, concebida como un diálogo entre música barroca y lenguajes contemporáneos. La dirección escénica corre a cargo de Marie Lambert-Le Bihan y Stéphane Facco, mientras que la coreografía de Martin Chaix integra la danza como elemento narrativo esencial.
El reparto vocal está formado por los jóvenes cantantes de la 12.ª edición de Le Jardin des Voix, la prestigiosa academia fundada por William Christie para impulsar nuevas generaciones de intérpretes especializados en música barroca.
























Últimos comentarios