Lo sucedido musicalmente en 2025: Un año de contrastes entre el duelo histórico y la disrupción tecnológica
Lo sucedido musicalmente en 2025: Un año de contrastes entre el duelo histórico y la disrupción tecnológica
2025 pasará como un año de contrastes y de clara transición. Un año de luces y sombras, donde la despedida de una generación de grandes personalidades coincidió con la proyección internacional del talento español y la irrupción de debates tecnológicos y éticos que sacudieron los cimientos del mundo musical.

El director Christoph von Dohnányi nos dejó en 2025
El adiós inexorable a los gigantes del siglo XX
La crónica negra del año fue devastadora, llevándose consigo voces y figuras que definieron la sensibilidad artística de las últimas décadas. El mundo de la lírica recibió la noticia de la muerte de Luigi Alva, el príncipe de los tenores ligeros y referencia del belcanto, a lo que se sumaron la pérdida de voces wagnerianas claves como el tenor Gary Lakes y, de forma trágica y repentina a los 71 años, Peter Seiffert.
La cuerda de barítonos despidió la intensidad de Franz Grundheber, mientras los bajos lloraron a Paul Plishka, fallecido a los 83 años. El luto se extendió a la dirección de orquesta, que quedó huérfana del rigor analítico de Christoph von Dohnányi y del pionero historicismo de Sir Roger Norrington, quien nos dejó a los 91 años. También, ya en diciembre, Enrique Rojas, un gran creador de orquestas. La creación contemporánea perdió a dos colosos: Sofia Gubaidulina, la mística del sonido, y Rodión Shchedrin.
También se produjeron dolorosas pérdidas sobre los escenarios: en España, la mezzosoprano Ana María Iriarte, a los 98 años; la carismática Béatrice Uria-Monzón; el pianista Joaquín Soriano; el director teatral José Luis Castro y el crítico Pedro González Mira. Directores de escena visionarios como Robert Wilson, Pierre Audi y Otto Schenk también abandonaron la escena. Esta sensación de fin de ciclo se selló con dos retiros históricos: José Carreras abandonó los escenarios, lo que puso fin a la era de los “Tres Tenores”, y la pianista Maria João Pires anunció su despedida.

Jonathan Nott
El nuevo mapa del poder musical
Mientras unos partían, el tablero de poder se reordenó. Europa vivió movimientos en importantes instituciones: Daniele Gatti asumió la dirección del Maggio Musicale Fiorentino, Myung-Whun Chung fue nombrado titular de La Scala para 2027, Jakub Hrůša aseguró su futuro en la Filarmónica Checa y Lorenzo Viotti será nuevo titular de la Ópera de Zúrich, los dos últimos a partir de 2028.
La gestión cultural también vio cambios: Ted Huffman en Aix-en-Provence y Jesús Herrera como director artístico de la Filarmónica de Londres. España se consolidó como destino de élite para las batutas internacionales: Jonathan Nott fichó por el Gran Teatre del Liceu y Sir Mark Elder tomó el mando de Les Arts.
Simultáneamente, los directores españoles conquistaron plazas de relativo relieve, como Alondra de la Parra en El Escorial; Andrés Salado, en la Sinfónica del Vallés; Josep Vicent, en la Argovia Philharmonic, y Roberto Forés Veses, en la OEX. Hubo renovaciones, como la de Nuno Coelho en Asturias, y relevos en la RTVE con Alexandre Bloch y Marc Korovitch. Institucionalmente, María Antonia Rodríguez presidió la AEOS y el Gobierno creó la Dirección General de Artes Escénicas y Música, nombrando a Javier Monsalve como su nuevo director general.

Francisco Coll y Pablo Heras-Casado, Premios Nacionales de Música 2025
España, escaparate mundial y lluvia de premios
La proyección exterior de la música española alcanzó un buen nivel. La violinista María Dueñas protagonizó el concierto de los Premios Nobel, símbolo de una nueva generación de oro. El Teatro Real brilló con su gira por China y recibió el Premio Nacional de Turismo y un galardón internacional de sostenibilidad. ADDA Simfónica giró por Japón.
Hubo, como siempre, reparto de galardones. Francisco Coll y Pablo Heras-Casado obtuvieron los Premios Nacionales de Música, mientras el director granadino mantuvo su presencia en Bayreuth. El Teatro de la Zarzuela cosechó tres Premios Talía y la Orquesta y Coro RTVE recibió la Medalla Menuhin. En el ámbito internacional, Gustavo Dudamel y Gabriela Ortiz triunfaron en los Grammy, Eric Lu ganó el Concurso Chopin, Toshio Hosokawa el Premio Fronteras y Riccardo Muti el galardón Benedicto XVI.
Memoria, vanguardia y tecnología
La programación osciló entre las efemérides y la disrupción. Se celebraron los 150 años de Carmen y Ravel, el centenario de Pierre Boulez y Fischer-Dieskau, y los 500 años de Palestrina. Instituciones como Radio Clásica (60 años), Scherzo (40 años) y la Ópera de París (150 años) festejaron sus aniversarios.
Pero, en fin, la gran noticia fue la decisión de Bayreuth de confiar a la Inteligencia Artificial El anillo del nibelungo para su 150 aniversario, un hito tecnológico que contrastaba con la recuperación patrimonial de I tre gobbi en el Maestranza. El Liceu saldó deudas históricas estrenando Benjamin a Portbou de Ros-Marbà y Akhnaten de Glass, mientras Sevilla inauguraba su primer festival de ópera.

Peter Tantsits en Benjamin a Portbou de Ros Marbá
Sombras, política y precariedad
Finalmente, la realidad geopolítica y social irrumpió con crudeza. Un escándalo financiero vinculó a El Sistema venezolano con el lavado de dinero, manchando su legado. La guerra provocó boicots a músicos israelíes y protestas en Londres contra artistas rusos como Netrebko, quien continuó su batalla legal contra el Met, mientras Europa condenaba a Gergiev.
La precariedad laboral estalló en huelgas en La Fenice y en el Teatro de la Zarzuela, que llegó a levantar el telón sin el coro en el escenario. La fragilidad humana se hizo patente con el infarto del tenor Aquiles Machado y la dramática amenaza de desahucio a Carlos Caballé, recordatorios dolorosos de la vulnerabilidad humana. Algo, seguro, queda en el tintero.
























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