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Por Publicado el: 11/02/2026Categorías: En vivo

Crítica: ‘I Masnadieri’, Verdi y el reparto hacen vibrar al público del Teatro Real

Verdi y un buen reparto hacen vibrar al Teatro Real

I Masnadieri de Verdi. Alexander Vinogradov, Piero Pretti, Nicola Alaimo, Lisette Oropesa, Alejandro del Cerro, George Andguladze, Albert Casals. Orquesta y Coro Titulares del Teatro Real. Francesco Lanzillotta, director musical. Teatro Real. Madrid, 10 de febrero de 2026.

Verdi y un buen reparto hacen vibrar al Teatro RealI Masnadieri de Verdi. Alexander Vinogradov, Piero Pretti, Nicola Alaimo, Lisette Oropesa, Alejandro del Cerro, George Andguladze, Albert Casals. Orquesta y Coro Titulares del Teatro Real. Francesco Lanzillotta, director musical. Teatro Real. Madrid, 10 de febrero de 2026.

Lisette Oropesa triunfa en I Masnadieri, en el Teatro Real

Joan Matabosch acierta en la idea de programar en concierto el Verdi de su primera época, conocida como la de “galeras”, con buenos repartos. Así hemos visto Attla, I Lombardi alla prima crociata y ahora I Masnadieri.

I Masnadieri supone uno de los episodios más curiosos de los años de galera de Giuseppe Verdi. Corría 1847, y el de Busseto, con la salud siempre en un hilo y el genio en plena ebullición, se convertía en el primer compositor italiano en recibir un encargo directo del Her Majesty’s Theatre de Londres.

Verdi no era tonto. Sabía que Londres no era la Scala ni el San Carlo. Allí mandaba el gusto por lo espectacular y, sobre todo, por las estrellas. Para el estreno, contó con la legendaria Jenny Lind, la “ruiseñor sueco”. Verdi, siempre pragmático, diseñó el papel de Amalia a la medida de Lind: lleno de trinos, ligerezas y una coloratura de belleza etérea que, a veces, parece chocar con la rudeza dramática de la trama.

La obra se basa en Die Räuber de Schiller. Antes ya se inspiraría en este escritor en Giovanna d’Arco y después en Luisa Miller y Don Carlo. Tenemos a Carlo, el hijo pródigo convertido en bandido; a Francesco, el hermano villano en un ensayo general para lo que sería Iago años después; y al viejo Massimiliano, el padre sufriente.

La acción arranca con Carlo arrepentido de su vida criminal, pero engañado por una carta falsa de su hermano Francesco, quien le hace creer que su padre lo ha repudiado. Despechado, Carlo jura lealtad eterna a su banda de forajidos. Mientras tanto, Francesco trama la muerte de su padre y acosa a Amalia, la prometida de Carlo.

Tras una serie de peripecias -incluyendo a un Massimiliano que sobrevive milagrosamente a un encierro en una torre-, Carlo descubre la traición de su hermano. Sin embargo, el honor pesa más: Carlo no puede romper su juramento con los bandidos. En un final de un pesimismo atroz y brevísimo, Carlo mata a Amalia sin que lleguemos a entender la razón si no es a través de Schiller.

Verdi y un buen reparto hacen vibrar al Teatro RealI Masnadieri de Verdi. Alexander Vinogradov, Piero Pretti, Nicola Alaimo, Lisette Oropesa, Alejandro del Cerro, George Andguladze, Albert Casals. Orquesta y Coro Titulares del Teatro Real. Francesco Lanzillotta, director musical. Teatro Real. Madrid, 10 de febrero de 2026.

Saludos finales de la obra

Musicalmente, I Masnadieri es una partitura de contrastes violentos. No tiene la cohesión de Macbeth -estrenada apenas meses antes-, pero destila una energía cruda. El preludio es una joya camerística, con un precioso solo de violonchelo escrito para Alfredo Piatti que nos habla de la introspección de Carlo y que tocó muy bien, Simon Veis, el solista de la Sinfónica.

Francesco tiene momentos de gran fuerza teatral. Su sueño en el cuarto acto, “Pareami che sorto da lauto convito”, prefigura el monólogo de Boris Godunov o las grandes escenas de sombras de Wagner. Aunque sigue el esquema de aria y cabaletta, se nota a un Verdi buscando romper las costuras, especialmente en los coros de bandidos, que tienen ese empuje rítmico tan suyo.

En definitiva, I Masnadieri es una ópera de claroscuros. Quizás le falte ese hit popular que se tararea al salir, pero a cambio nos ofrece un Verdi experimentando. No es su obra más redonda, pero ¡vaya si tiene garra! Y eso es lo que llevó al triunfo el Teatro Real, con un público entusiasmado, aplaudiendo, vitoreando e incluso obligando a un bis de Lisette Oropesa.

Pero no fue sólo Verdi, sino también el acierto en el reparto. Cumplieron muy bien en los personajes no digamos secundarios, porque no lo son, Alejandro del Cerro, George Andguladze y Albert Casals. El tenor Piero, de voz con más consistencia vocal que belleza, fue desde su aria introductoria de menos a más, quizá debutando en el papel, lo que le hizo no acabar de matizar como lo hicieron los otros dos protagonistas.

La citada Oropesa y Nicola Alaimo tuvieron sendas magníficas actuaciones. El barítono supuso una afortunadísima sustitución. Dominó el papel y lo matizó. Fraseó con mucho gusto y hasta con una nobleza en los primeros actos quizá excesiva para la maldad del personaje. Formidable en la citada aria del sueño del IV acto. Oropesa brilló tanto como pudo hacerlo la célebre Jenny Lindt, que tanto cantó en el primitivo Teatro Real. Especialmente brillante en los trinos, matizando y con una voz que llega a todos lados, hubo de bisar el final de la cabaletta “Carlo, io muoio”, incluso añadiendo un sobreagudo espectacular. Por cierto, se repitieron todas las caballetas y Alaimo bordó una de ellas al variarla en la segunda.

Dirigió Francesco Lanzillotta de forma vibrante, con una orquesta en estado de gracia y un coro de casi cien miembros, quizá excesivo en sonoridad, pero que ayudó a transmitir energía en sus fundamentales intervenciones.

Una noche para el deleite. Por fin ópera y sin necesidad de escena.

Gonzalo Alonso

3 Comments

  1. Luis Leighton 11/02/2026 a las 16:50 - Responder

    Excelente Oropesa !!!!
    No es la primera vez que bisa en el Real Recuerdo un Addio del pasato (escenificado) antes de la pandemia
    Entiendo que el sexteto de Lucia fue bisado envarias de las funciones (Oropesa – Camarena)

    • SpR 11/02/2026 a las 18:17 - Responder

      Nadie ha escrito que fuese la primera vez. De hecho fue el tercer bis de la soprano en el Teatro: el primero fue junto a los cinco cantantes que participaron en el sexteto de Lucia di Lammermoor, en 2018 y el segundo en La traviata, en 2020, con el aria ‘Addio del passato’, en las emocionantes funciones que se ofrecieron durante el período de la pandemia. Y más de otros artistas.

  2. ignacio lópez 11/02/2026 a las 20:31 - Responder

    BIS BY THE FACE.

    todo preparado ante un público cada día mas facilón y aplaudidor
    A por el cuarto!!!!!

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