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Por Publicado el: 18/01/2018Categorías: Noticias

Hoy empieza el homenaje a Bernstein en Sevilla

Hoy empieza el homenaje a Bernstein en Sevilla

El ciclo que la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS) dedica a Leonard Bernstein será el más extenso de toda la temporada de abono 17/18, con un total de ocho programas, todos ellos dirigidos por el titular John Axelrod (a excepción del segundo, que contará con la batuta de Jean Luc Tingaud), en un sentido homenaje del alumno a su más influyente maestro.

John Axelrod, a los 16 años, tuvo el privilegio de ser aceptado como discípulo de Bernstein, quien le impartió clases mientras preparaba el estreno de lo que sería su última ópera, A quiet place, en Houston, durante tres intensos meses.

A fin de que coincida con la efemérides del centenario del nacimiento de Bernstein (1918, Lawrence EEUU – 1990, Nueva York EEUU), el ciclo se abre hoy y mañana con el concierto «Filosofía de Lenny», con una obra del compositor estadounidense en el programa, la Serenata Sobre los diálagos de Platón con el violinista Daniel Hope como solista. Este concierto para violín, cuerda y percusión fue escrito en 1954 a partir del Simposio, diálogo del célebre filósofo. Dividido en cinco movimientos, alude en ellos a los personajes que sostienen esta charla sobre el amor: Fedro, Pausanias, Erixímaco, Aristófanes, Agatón, Sócrates y Alcibíades. Completan el repertorio dos de los muchos autores que Leonard Bernstein dirigió magistralmente a lo largo de su carrera, con obras en torno a la filosofía: Beethoven con su obertura Las ruinas de Atenas y la Sinfonía nº 22 «El filósofo» de Franz Joseph Haydn.

El siguiente concierto del ciclo, que será dirigido por Jean Luc Tingaud los días 25 y 26 de enero, lleva por título «Meditaciones musicales»  y alude a las Tres meditaciones de la Misa de Bernstein de 1971. Esta obra, encargada por Jacqueline Kennedy para inaugurar el John F. Kennedy Center of the Performing Arts de Washington, es una vuelta de tuerca al concepto de la misa católica tradicional, que incluye músicos callejeros, y elementos de la música rock, el blues y otras influencias. Las Tres meditaciones para violonchelo solista y orquesta, que serán interpretadas por Leonard Elschenbroich, fueron extraídas por Bernstein para ser interpretadas de forma independiente en las salas de conciertos, habida cuenta de lo dificultoso que resulta representar la obra completa, con sus 32 números. Las otras dos obras de este programa serán el Canto en memoria de Benjamin Britten de Arvo Pärt, de 1976, con la que estonio inauguraría el lenguaje musical que le ha procurado éxito internacional y sigue cultivando, y el extraordinario Concierto para orquesta que Bela Bartók compuso, gravemente enfermo y sumido en la pobreza, para poder sobrevivir en su exilio estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial.

Que Leonard Bernstein era un enamorado de Mahler y puso muy especial empeño en reivindicarlo es una de las circunstancias más recordadas de su biografía. De hecho, sus grabaciones de las sinfonías del músico austriaco siguen siendo hoy de referencia para muchos. El tercer concierto, «Titanes: Bernstein sobre Mahler sobre Bernstein» (8 y 9 de marzo) propone la primera sinfonía compuesta tanto por el estadounidense como por el austriaco. La Sinfonía nº 1 de Bernstein lleva por subtítulo Jeremías y fue compuesta en 1942 sobre la figura de este profeta bíblico. A pesar de su denominación de sinfonía es una obra que perfectamente podría considerarse una cantata, al incluir una mezzosoprano, que en esta ocasión contará con Rinat Shaham, interpretando en el original hebreo, la historia de Jeremías.

La inclusión de la voz humana en la sinfonía fue un hallazgo de Beethoven en su Novena, aunque sería Mahler quien explotase más a fondo este recurso. Su Sinfonía nº 1 “Titán” es más contenida que el resto, sobre todo en cuanto a dimensiones, si bien ya presenta rasgos típicamente mahlerianos, como el empleo burlesco de canciones populares. En ese sentido, el tercer movimiento de esta Titán, que es una inteligente reinterpretación de Frere Jacques está considerado uno de los momentos más celebrados de toda la producción mahleriana.

El cuarto concierto, «Danzas Sinfónicas» (15 y 16 de marzo) se abre, como no podía ser menos, con las danzas en cuestión pertenecientes a West Side Story, la obra más universal del músico. Este musical de Broadway con letra de Stephen Sondheim, es una puesta al día de Romeo y Julieta en el Nueva York de los años cincuenta, sustituyendo a los Montescos y los Capuletos por bandas callejeras. Su estreno tuvo lugar en 1957 y a partir de su adaptación al cine por Robert Wise, cuatro años después, su fama ya fue imparable. Completan estas veladas trepidantes el Concierto para violonchelo nº 2 de Shostakóvich con el solista Xavier Phillips y las Danzas sinfónicas Op. 45 de Serguéi Rachmáninov, canto del cisne del músico ruso, compuestas durante su exilio estadounidense.

En el siguiente concierto, «Guerra y paz» (7 y 8 de junio) Bernstein estará acompañado por su ilustre compatriota Samuel Barber, con su Adagio para cuerda, procedente en realidad de un cuarteto de cuerda, que fue orquestado por sugerencia de Toscanini. Pronto se convertiría en la composición más universal de Barber y aunque no respondía a un programa concreto, suele asociársela a la guerra por haber sido empleada en el film Platoon de Oliver Stone. La otra página bélica es la Sinfonía nº 7 de Shostakóvich, subtitulada Leningrado porque es una llamada a la resistencia de dicha ciudad durante el cruel sitio a la que la sometió el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Muy pronto la sinfonía se convertiría en un clamor contra la barbarie hitleriana y es una de las obras más populares del compositor soviético. La aportación de Bernstein a este concierto es Halil, una página para flauta y orquesta de cámara escrita en 1981, en homenaje al joven flautista Yadin Tanenbaum, asesinado en 1973 en el Canal de Suez durante la guerra del Yom Kippur. El solista de esta pieza, para los conciertos de la ROSS, será Andreas Blau.

Shostakóvich volverá a este ciclo Bernstein en «La edad de la ansiedad», (21 y 22 de junio), con su Sinfonía nº 5, obra complaciente con el régimen, de carácter contagiosamente optimista. La edad de la ansiedad es el título de la Sinfonía nº 2 de Bernstein, y se inspira en el poema homónimo de W.H. Auden. El músico la concibió para piano y orquesta (aquí el solista será Markus Schirmer) y se la dedicaría al director de la Sinfónica de Boston Serguéi Kussevitzki, de quién había sido asistente. Estas veladas se abrirán con La pregunta sin respuesta, una de las obras más emblemáticas del sorprendente y visionario compositor estadounidense Charles Ives.

En el séptimo programa, Un americano en Sevilla (28 y 29 de junio) Axelrod une en el repertorio los nombres de Bernstein, Copland y Gershwin con el de la compositora en activo Joan Tower. Ella abrirá los conciertos con Fanfarria para la mujer poco común, contrapunto contemporáneo a la Fanfarria para el hombre común de Copland que se interpretará después. Seguidamente, la ROSS interpretará el Concierto para clarinete de este mismo autor escrito en 1947 para Benny Goodman (aquí con el solista Sebastian Mainz). Bernstein estará representado por su Preludio, fuga y rifts, en tanto que como conclusión lógica se escuchará la obra a la que parafrasea el título del concierto, Un americano en París, de Gershwin.

El último concierto Bernstein tendrá lugar el 5 y 6 de julio y su título «Nueva York, Nueva York», evoca a esa ciudad en la que el músico desarrollaría los mejores años de su carrera y con la que siempre se le asocia (en realidad había nacido en Lawrence, Massachusetts). El programa estará compuesto por Harlem de Duke Ellington, las variaciones sobre I got rhythm de Gershwin, tres episodios del baile del musical On the town (Un día en Nueva York) de Bernstein y la versión original para jazz band de la Rhapsody in blue de Gershwin.

El joven pianista sevillano Juan Pérez Floristán, ganador del Concurso de Piano Paloma O’Shea en 2015, será el solista de esta rapsodia que se constituirá en todo un fin de fiesta en este año Bernstein, celebrado por todo lo alto por la ROSS.

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