Critica: Marcos incomparables en el corazón de Bogotá para “Las Cuatro Estaciones” y Biber con Miriam Hontana y Daniel Oyarzabal
Marcos incomparables en el corazón de Bogotá para las Cuatro estaciones y Biber
XV FESTIVAL INTERNACIONAL DE MÚSICA SACRA DE BOGOTÁ. “El año litúrgico en las estaciones”. “Meditaciones barrocas”. Obras de Vivaldi (Las cuatro estaciones), Bach, Pisendel, Kuhnau y Biber. Intérpretes: Miriam Hontana (violín), Daniel Oyarzabal (órgano) Lugares: Bogotá (Catedral Primada de Colombia. Iglesia de San Ignacio). Fecha: 25 y 26 septiembre 2026.

Miriam Hontana
Despertaba curiosidad y hasta morbo escuchar Las cuatro estaciones de Vivaldi, en una sorprendente versión para violín y órgano. Así la interpretaron la violinista Miriam Hontana (Vilanova i la Geltrú, 1997) y el organista Daniel Oyarzabal (Vitoria, 1972) el viernes en la inmensa y sobria Catedral Primada de Colombia, un majestuoso templo edificado entre 1807 y 1823 sobre una planta de 5.300 metros cuadrados en forma de cruz latina
El concierto, enmarcado en la XV edición del Festival de Música Sacra de Bogotá, confrontaba además, los cuatro célebres conciertos de Vivaldi con piezas para órgano de Bach, que se beneficiaron del estupendo instrumento catedralicio, una joya construida en Barcelona, en 1891, por el destacado organero Aquilino Amezua, y luego retocado y puesto a punto por el alemán Oskar Binder (en 1965). Finalmente, entre 2013 y 2016, el instrumento fue sometido a una completa restauración a cargo de la empresa organera española de Gerhard Grenzing.
A pesar de la acústica nada favorable del inmenso y desnudo templo, la magia, belleza y sugestión del espacio, emplazado en la mismísima Plaza Simón Bolívar (una especie de Puerta del Sol madrileña, pero sin multitud),se aliaron con el arte luminoso de Hontana y la clarividencia cómplice de Oyarzabal. Interpretaciones en la que el órgano, desde su infinidad de registros y colores, y la sapiencia y sensibilidad de Oyarzabal, cargó y asumió de ideas y efectos el sonido original de la orquesta de cuerdas. En ningún momento se echó de menos la brillante sonoridad original vivaldiana.
Paradójicamente, las Cuatro estaciones se han escuchado en un país cuya climatología tiene dos. Y los dos intérpretes se aliaron en una versión de único y claro pálpito, en la que el virtuosismo fresco, natural y vibrante de Hontana respiró y transpiró con el temple y arropo de un órgano y organista que supieron respirar, escuchar e impulsar el matizado arrojo violinístico de las cuatro cuerdas solistas. Una y otro tuvieron el acierto pleno de sentir y ajustarse a la acústica reverberante del lugar para templar y atenuar su efecto pernicioso.
Fueron unas Cuatro estaciones cargadas de contrastes y colores; de imaginación y virtuosismo instrumental. De amplias dinámicas y matizado y articulado fraseo. Vibrantes en los movimientos extremos, y cantadas con quieto detalle en los en los lentos tiempos centrales. Desde la célebre Primavera inicial, a un Invierno que se sintió particularmente cercano en esta ciudad templada y sin invierno, pese a estar ubicada a 2.600 metros de altitud. Cosas del ecuador.
El programa, epigrafiado “El año litúrgico en las estaciones”, confrontaba las estaciones vivaldianas con diversas páginas para órgano de Bach que se intercalaron como estaciones de un peregrinaje musical a través de dos genios barrocos -el alemán, el italiano- tan disímiles y, al mismo tiempo, parejos en tantos detalles. Comenzó con el Preludio en Sol mayor, BWV 568, siguió con una fuga sobre el Magníficat BWV 733, que fueron preámbulo de una serie de corales cuya oportunidad parecía hacerlos nacidos para preludiar cada uno de los cuatro conciertos de las Estaciones.

Miriam Hontana y Daniel Oyarzabal
Un día después, el sábado, los mismos intérpretes se trasladaron a otro marco incomparable y cercano, éste de acústica privilegiada. La recogida y y opulenta Capilla San José de la bellísima y restaurada Iglesia de San Ignacio, que, para los bogotanos y para cualquiera que recorra su inmenso y rico patrimonio arquitectónico, es quizá el más hermoso entre la infinidad de templos que atesora la ciudad. Atiborrada hasta el último metro, y ante gente ubicada incluso fuera de la capilla, Hontana y el versátil Oyarzabal -aquí al clave- desgranaron un ameno y variado programa que discurrió bajo el sugestivo título “Meditaciones barrocas”.
Músicas de Vivaldi, Pisendel, Kuhnau y Biber como objeto de este recital de sugestiones y visiones. “Meditaciones barrocas” desde diferentes ángulos, estéticas y perspectivas. “Un recorrido por algunas de las expresiones más profundas de la espiritualidad musical del Barroco europeo”, por utilizar la acertada expresión del programa de mano.
Riqueza melódica y contrastes característicos que evocan una pasión luminosa y dinámica. Así son y se sintieron los dos fragmentos confrontados -un “Largo” y un “Allegro” de otros tantos conciertos para violín de Vivaldi, o los dos movimientos de la Sonanta en la menor de Johamm Georg Pisendel que tocó Miriam Hontana en solitario. con esa pulsación, nervio, afinación y verdad que tanto ha distinguido su doble participación en el sacro festival bogotano.
También en solitario, Miriam cerró el recital con la resplandeciente pero profunda y excelsa Sonata La Crucifixión de Biber, cuyas claves y onomatopeyas ella explicó antes de adentrarse en sus exigentes y descriptivos compases con aptitud y medios ciertamente maestros. Antes, Oyarzabal, también en solitario y desde el clave, tocó y narró con énfasis y criterio los seis episodios que integran El combate entre David y Goliat, primera de las “Seis Sonatas Bíblicas para clave” que publica en 1700, en Leipzig, el compositor barroco alemán Johann Kuhnau (1660-1722). Pero antes, quiso refrescar estos aires germánicos con una ligera y luminosa Sonata de Scarlatti, que no estaba anunciada en el programa, pero al que sentó de maravilla. Éxito total. Artístico y de público. De él y de ella, que tanto monta… A veces, los marcos incomparables, con sus pro y sus contra, se convierten en corazones cómplices de la música. Justo Romero.





















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