Plan de suscripciones

Suscribirse a la Newsletter de Beckmesser

¡No te pierdas ninguna noticia!

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

Busca las entradas de cada mes

Últimos tuits de Beckmesser

Post
Ibermúsica recibe el miércoles, 28 de enero, por primera vez a la Toronto Symphony Orchestra, una de las formaciones más destacadas del panorama norteamericano, bajo la dirección de su titular, Gustavo Gimeno. El programa combinará obras contemporáneas canadienses con páginas de Haydn y Mahler, y contará con la participación de la aclamada soprano Anna Prohaska. Gustavo Gimeno cierra con la Orquesta de la Comunidad Valenciana en el Palau de les Arts una gran temporada
Por Publicado el: 22/06/2026Categorías: En vivo

Critica: “La púrpura de la rosa”, la fascinación de un descubrimiento en Lima

‘La púrpura de la rosa’, la fascinación de un descubrimiento

TEATRO MANUEL ASCENCIO SEGURA DE LIMA. LA PÚRPURA DE LA ROSA, de Tomás de Torrejón y Velasco. Opera en un acto, con libreto de Pedro Calderón de la Barca. Reparto: Lucía Iglesias (Venus), Rafael Quirant (Adonis), Inés López-Fernández (Marte), Wilson Hidalgo (Chato), Rosa Parodi (Celfa), Erika Camacho (Amor), Bettina Victorero (Belona), Xavier Fernández (Desengaño), etcétera. Orquesta Barroca del Teatro Municipal de Lima. Coro Barroco del Teatro Municipal de Lima (director: Armando Vértiz). Direc­ción musical: Aurelio Tello. Producción: Nueva producción del Teatro Manuel Ascencio Segura de Lima. Direc­ción de esce­na e iluminación: Jean Pierre Gamarra. Escenografía y vestuario: Lorenzo Mazzoletti. ­Lu­gar: Teatro Municipal de Lima. Entrada: 800 espectadores. Fecha: miércoles, 17 junio 2026 (se repite los días 19, 21 y 24 junio)

‘La púrpura de la rosa’, la fascinación de un descubrimientoTEATRO MANUEL ASCENCIO SEGURA DE LIMA. LA PÚRPURA DE LA ROSA, de Tomás de Torrejón y Velasco. Opera en un acto, con libreto de Pedro Calderón de la Barca. Reparto: Lucía Iglesias (Venus), Rafael Quirant (Adonis), Inés López-Fernández (Marte), Wilson Hidalgo (Chato), Rosa Parodi (Celfa), Erika Camacho (Amor), Bettina Victorero (Belona), Xavier Fernández (Desengaño), etcétera. Orquesta Barroca del Teatro Municipal de Lima. Coro Barroco del Teatro Municipal de Lima (director: Armando Vértiz). Direc­ción musical: Aurelio Tello. Producción: Nueva producción del Teatro Manuel Ascencio Segura de Lima. Direc­ción de esce­na e iluminación: Jean Pierre Gamarra. Escenografía y vestuario: Lorenzo Mazzoletti. ­Lu­gar: Teatro Municipal de Lima. Entrada: 800 espectadores. Fecha: miércoles, 17 junio 2026 (se repite los días 19, 21 y 24 junio)

La purpura de la rosa, de Torrejón y Velasco, uno de los puntos fuertes de la programación artística del evento

Nacida y estrenada en 1701, en la opulenta Lima virreinal, La púrpura de la rosa fue la primera ópera compuesta y estrenada en Latinoamérica de la que hay noticia. Pese a ello, y a sus méritos propiamente musicales y dramáticos, llevaba siglos inerte en su tierra natal, durmiendo ese injusto sueño de los justos habitado por tantas obras maestras.

Ahora, esta ópera en un acto compuesta por el villarrobledense Tomás de Torrejón y Velasco (1644-1728) sobre un mitológico libreto escrito por Calderón de la Barca que reinterpreta el relato de Ovidio de los amores de Venus y Adonis, ha renacido, en una producción del Teatro Manuel Ascencio Segura, con puesta en escena de Jean Pierre Gamarra y dirección musical del peruano Aurelio Tello. Al final del estreno, el éxito, unánime y caluroso de este bienvenido rescate, era el vivo reflejo de la fascinación de un descubrimiento.

Músico de evidente talento, contemporáneo de Juan Araujo, al que en 1670 relevó como maestro de capilla de la floreciente Catedral de Lima, Torrejón y Velasco vuelca en las dos horas aproximadas que dura el acto que integra su única ópera conocida una música enraizada en la España de la época, inmersa en el barroco, pero aún con latente presencia de los precedentes maestros renacentistas, y sobre todo, de los pioneros de la nueva música barroca, particularmente de Juan Hidalgo, quien precisamente había estrenado cuatro décadas antes -en 1660-  la ópera con el mismo título para la que Calderón escribió expresamente el libreto original.

La púrpura de la rosa -que en 1999 fue programada en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, y René Jacobs la presentó en Bruselas- ha regresado a Lima actualizada en una amena, sencilla y bien argumentada puesta en escena que, sin embargo, no logra conferir dinamismo a un curso musical demasiado plano y reiterativo, corto de pulso, nervio y acontecimientos.

No contribuyó a mejorar la cosa el trabajo correcto pero sin ambición ni entrar en camisa de once varas del maestro Aurelio Tello, con la mirada siempre clavada en la partitura, con lo que descuidó el énfasis y afán detallista en el fraseo, modulaciones, articulación, colores y dinámicas, algo que repercutió tanto en los cantantes, como en el coro y la sonoridad en el foso de los profesores  de la -en cualquier caso- bien avenida Orquesta Barroca del Teatro Municipal de Lima.

En el reparto vocal destacaron los tres protagonistas, todos españoles, que se volcaron en la dinámica y exigente acción dramática, ambientada en una escenografía única pero que en ningún momento se siente reiterativa. La soprano lucense Lucía Iglesias fue una Venus entregada y cuidadosamente delineada, empeñada en imprimir a su trabajo el carácter e impulso que no llegaba desde el foso. El contratenor valenciano Rafael Quirant se lució en un histriónico, bien entonado y seductor Adonis, mientras que la mezzo gijonesa Inés López Fernández perfiló con firmes matices el despechado y conspirador personaje de Marte.

El resto del generoso y desigual reparto, integrado ya casi en su totalidad en voces peruanas, derrochó pundonor, empeño y vis actoral. Como el histriónico y bien caracterizado tenor Wilson Hidalgo (Chato) o las sopranos Rosa Parodi (Celfa) y Erika Camacho (Amor). No anduvieron a la zaga la mezzo Bettina Victorero (Belona) ni el barítono Xavier Fernández, que impuso carácter y personalidad como “El desengaño”.

Al final, tras dos horas ininterrumpidas de función, los limeños dispensaron una calurosa y braveada bienvenida a este feliz regreso a casa de una ópera pionera que abrió el universo portentoso de la lírica al continente americano: desde los hielos de Tierra del Fuego hasta los del Canadá y Alaska. La púrpura de la rosa, la fantástica alegoría calderoniana de la transformación de la sangre que se convierte en flor, del dolor que se convierte en belleza, es el reflejo de un esplendor quizá jamás perdido, que perdura y habita en la amabilidad de sus personas y costumbres. En las letras de Vallejo, Vargas Llosa y Bryce Echenique, pero también en la expresión y el deje templado del último limeño. De Chabuca Granda a Juan Diego (Flórez). Justo Romero

Deja un comentario

banner-calendario-conciertos

calendario operístico