Lise Davidsen medita qué hacer con su carrera: “Cantar ha sido todo mi mundo, ya no”
A Lise Davidsen le acechan las dudas, ¿se acaba su carrera?
De confirmarse la noticia en sus aspectos más negativos, se trataría de un auténtico terremoto para las casas de ópera que, como el Metropolitan de Nueva York estos días, habían depositado toda su confianza en ella, en sus reconocidas capacidades artísticas y carisma, para que que el público regresara a los teatros como durante los viejos buenos tiempos. Lise Davidsen está pensando en reducir drásticamente sus compromisos, según acaba de sugerir en una reciente entrevista. La ópera ya no la llena como antes.

Liase Davidsen en una escena del reciente “Tristán e Isolda” en el Liceu
El Met ha tenido que programar una función extra de Tristán e Isolda para satisfacer la creciente demanda de entradas, sobre todo para escuchar a Lise Davidsen en el rol de Isolda. Pero el futuro de la soprano noruega es ahora toda una incógnita. En declaraciones de estas últimas horas al New York Times, la nueva gran diva del norte acaba de declarar que después de dar a luz a sus gemelos, la ópera ya no la llena como antes. Por eso, este verano se tomará un tiempo para decidir lo que quiere hacer a partir de ahora con su vida.
Las dos caras del mundo del espectáculo, la mundana y la menos conocida, la intimidad del artista, se le relevaron a Lise Davidsen en toda su crudeza durante las recientes representaciones de Tristán e Isolda que ofreció en Barcelona, con su peculiar carga dramática.
En esos días, las críticas se mostraron como rara vez unánimes: la soprano había causado una auténtica conmoción con su reveladora interpretación de uno de los papeles más difíciles de todo el repertorio operístico. El público la jaleaba cada noche. Pero ella no era feliz.
Después de ser madre, «cantar me parecía una tontería», según acaba de declarar ahora al NYT. Tras los ensayos de la ópera en el Liceu, se marchaba a su hotel presa de una honda pena para reencontrarse con sus hijos. “Lloraba casi todos los días cuando me separaba de ellos”, afirmó. “Sentía que había fracasado en el trabajo y en casa; una completa sensación de insuficiencia, a medida que las expectativas crecían y crecían”. Y la noche del estreno, mientras recibía las más estruendosas aclamaciones, no lograba animarse. “Me aportó muy poco, por desgracia”, ha declarado. “Significó poco para mí”.
Cantar “ha sido mi mundo, mi todo. Y ahora ya no lo es”. En sus comentarios al periódico americano, Davidsen enfatizó su gratitud por interpretar papeles clásicos en teatros de renombre y su gran pasión por la ópera. Pero reconoció que los cambios hormonales le dificultaban tomar decisiones importantes sobre su futuro. Por eso, este verano se tomará un tiempo para reflexionar sobre los próximos años, “en los que, entre otras cosas, interpretará a Brünnhilde en El Anillo, la cumbre de la carrera de una soprano wagneriana, tanto en el Met como en otros teatros”.
La cantante se dispone a hacer balance y “decidirá si desea reducir significativamente la carrera que la ha convertido en una de las artistas más representativas de su generación“. «Esta es la forma correcta de criar a los hijos», dijo. «Poder estar ahí para ellos siempre. Poder verlos entrenar fútbol, todas esas cosas».
En el Met las cosas han ido mejor para ella que en Barcelona. “Un par de días después del estreno, comentó que su estado anímico era mejor que en España”. “Lo disfruté un poco más”, declaró. “Me sentí un poco más presente”. Pero aún así planea usar el verano para reflexionar, “antes de regresar a Nueva York para inaugurar la temporada del Met con Macbeth de Verdi en septiembre”.
“Me gustaría hacer lo que tengo planeado, y espero que sea un poco más fácil de lo que es ahora, emocionalmente”, dijo. “Pero no creo que quiera añadir nada más por el momento. Y si tengo que cancelar, lo analizaremos. Ahora somos cuatro, y si no funciona para ellos, no funciona para mí”.
Aunque a veces los artistas se arrepienten de sus decisiones. “En 2009, un año después del nacimiento de su hijo, la soprano Anna Netrebko me dijo que ya no le apasionaba tanto cantar y todo eso”. Y lo cierto es que aún hoy Netrebko sigue actuando como siempre. Tanto la rusa como la noruega están anunciadas en España para este mismo verano. Netrebko cantará en el Real un concierto y alguna función de Il Trovatore. Davidsen debería ofrecer una Tosca en Cap Rocat, que ahora podría encontrarse en el aire.
“No quiero que el público piense: ‘Ella no quiere estar ahí’, añadió. “No es así. Elegí estar ahí. Es importante”. Pero “es imposible pretender ser quien era antes”.





















Últimos comentarios