web analytics

Sobre el autor

Artículos Relativos

2 Comentarios

  1. Oscar I. Hierro Yagüe

    Es una verdadera pena. Mientras algunos críticos sigan “haciendo la ola” a los más calamitosos montajes escénicos (v.gr.: este esperpéntico *Tannhäuser*) los aficionados tenemos la batalla perdida. Seguirán y seguirán destrozando nuestras obras favoritas todo ese elenco de directores de escena a los que simple y llanamente no les gusta la ópera. La detestan porque la consideran una manifestación casposa del pensamiento burgués decimonónico y con esa idea se dedican a maltratarla cada vez más. Si encima de contar con el beneplácito de los responsables administrativos de los teatros, tienen el apoyo de la crítica “especializada”, como antes decía, los aficionados de a pie no tenemos nada que hacer. Tendremos que quedarnos en casa oyendo y, a veces viendo, joyas producidas en otros tiempos en los que, quienes hacían ópera, la consideraban verdadero arte y ponían a su servicio toda su capacidad creativa.
    Nunca he sido partidario de la ópera en versión de concierto, pero a la vista de lo que está ocurriendo tendré que reconsiderar mi rechazo inicial, como ya lo hizo el gran Giulini que en sus últimos años decidió hacer ópera solamente en este formato.

    Responder
  2. danieldilla@hotmail.com

    Thielemann juega en casa y eso se nota. Sabe bien sacarle el rendimiento al foso y la orquesta. No me voy a poner del lado de Guerguiev, que no se me ha perdido nada en ello, y más si se saltó los ensayos o compromisos que se acordaron. Pero desde luego que lo que no es la vara de medir, en este primer Bayreuth que acudo (y espero no el último) es el público, porque la actuación de Annette Dasch, sustituyendo a Netrebko, fue bastante desafortunada, sobre todo en el tercer acto, desafinadísima en el ataque de las frases ; pues bien, la gente la ovacionó (supongo que en reconocimiento a otras actuaciones mejores, en haber aceptado esa lid sin apenas haber ensayado antes, ya que Netrebko cancelo apenas con una semana de antelación, qué sé yo).

    Responder

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Beckmesser 1992-2004-2012