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Por Publicado el: 01/03/2020Categorías: Artículos de Gonzalo Alonso

El suicidio de Plácido Domingo

El suicidio de Plácido Domingo

Cualquier gran figura del arte, la política, etc. lleva consigo su obra y su persona. Con gran frecuencia son inseparables. Así no se puede escribir de la música de Chaikovski o Wagner aislándola de sus vivencias personales de carácter sentimental. En ocasiones estas vivencias son desconocidas para el gran público, pero otras no. Plácido Domingo ya no podrá separar el tenor del personaje.

Marta-Ornelas

Marta Ornelas, esposa de Plácido Domingo

A mediados del pasado agosto surgió un tema al que su nombre irá ya ligado por siempre. Una empresa de comunicación informó de posibles acosos de décadas atrás por parte del tenor según habían declarado algunas mujeres. Domingo tardó en reaccionar, se le suspendieron varias actuaciones en EEUU y emitió un comunicado que respondía fielmente a su forma de ser, pero que era un profundo error. Quienes vivimos los mundos artísticos, políticos, etc. sabemos cuanta admiración causan algunas figuras prominentes, sean hombres o mujeres y sabemos que en ocasiones esos admiradores/as, embelesados/as, desearían tener una relación más íntima con su personaje, llegando a insinuarse. También que otros/as se acercan buscando objetivos materiales como una ayuda en su profesión. Y, sabemos también, que esos personajes admirados se dejan seducir, ponen su grano de arena en la seducción o la abordan por completo. Es el juego de la vida y ¿cuántos de ustedes, yo incluido, no lo hemos vivido? Plácido Domingo, que ha sido toda su vida un conquistador, sólo tenía que haber declarado “Muchas mujeres se han acercado a mí, por admiración o por interés, llegando a insinuarse. A nadie le amarga un dulce y yo los he saboreado. Pero, nunca esa relación ha servido para apoyar o torpedear una carrera”. Sin embargo, sus asesores le metieron en berenjenales perjudiciales. He hablado de este tema con muchos compañeros de Domingo, famosos como él y no famosos. Hay unanimidad en que nadie ve a Plácido abordando a una mujer de una forma “basta”, no elegante, como también la hay en la convicción de que Plácido ha sido un seductor. Todos lo sabíamos. Incluso su propia familia.

Tengo la absoluta convicción que su familia, mujer e hijos, eran conscientes de ello y lo permitían. La familia miraba a otro lado y ahora siento lástima por Marta Ornelas, una mujer que se enamoró del tenor a los 21 años y le ha acompañado durante 60.  Ella, que era una soprano con posibilidades, sacrificó su carrera para dirigir la de él y lo hizo con mano férrea. Recuerdo que cuando entrevistaba a Plácido, ella se sentaba a escuchar en una mesa próxima y, si Plácido decía algo inconveniente, enseguida intervenía para remediarlo. Su control es total. No me es difícil imaginar a Marta advirtiendo a su marido “Plácido, haz lo que quieras mientras no salga una palabra en la prensa. Yo no soy como Adua y manejo las cuentas”. ¡Ha habido y hay tantos músicos a quienes les podía suceder lo de Domingo! Pavarotti, casado con Adua, fue uno de ellos.

Placido-Marta-Alvaro

Placido, Marta y Alvaro

Estos meses han sido terribles para el matrimonio: las cancelaciones, las no cancelaciones, pero…, las ovaciones en algunos teatros, la espada sobre su cabeza pendiente del informe de Los Angeles… No entendieron que estaban en un tiempo de prorroga que había que aprovechar para irse despidiendo. Debió hacerlo en cada teatro donde aún actuó y anunciar que estas ciudades serían su despedida. También estaba, casi con 80 años, en edad de hacerlo y Marta le debió obligar a ello. El problema es que Plácido no tiene vida sin los escenarios. Se enfadó mucho conmigo cuando escribí que le gustaría morir en un teatro, como Tucker o Warren. Ahora pienso en lo triste que debe ser para él acabar una vida en el descrédito y me inspira una enorme compasión, porque estoy convencido que jamás hubo violencia alguna en su relación con las mujeres y el abuso de poder es cuestión muy relativa, si es que alguna vez lo ejerció.

Pero llegó la entrada en prisión de Harvey Weinstein y, un día después, el informe del sindicato de la ópera AGMA y también la noticia, cierta o falsa, de la negociación para rebajar su tono mediando medio millón de dólares. Me viene el recuerdo del film “El irlandés” y los negocios sucios del sindicato de transportes. Otro ejemplo típico con la marca USA. Los nervios provocaron el suicidio de Domingo, la emisión de un comunicado en el que no había reconocimiento alguno, pero se pedía perdón y aceptaban todas las responsabilidades, ¿Responsabilidades de qué? ¿Acaso de mirar fijamente a una mujer y decirla «¿vienes a casa esta noche?» Luego, un tercer comunicado aclarando “Nunca me he comportado agresivamente con nadie, y jamás he hecho nada para obstruir o perjudicar la carrera de nadie”. Como expresa Violetta en el cuarto acto de “Traviata”: “É tardi!”. ¿Quién es el torpe que asesora a Domingo? El comunicado que debió emitir era muy simple “Rechazo por completo el informe, aunque en él no se me impute ninguna ilegalidad ni responsabilidad penal y me reafirmo en que jamás empleé violencia alguna con una mujer ni perjudiqué su carrera”. Punto y final.

Apena enormemente pensar en el futuro de Domingo sin los escenarios, porque pocos si alguno le van a quedar una vez que el de su propia ciudad natal, Madrid, le ha dado la espalda y también me inspira temor que, tras su segundo comunicado, alguien le demande buscando un beneficio económico tras él asumir todas las responsabilidades. Hay errores que se pagan caros.

Durante años quedará en primer plano esta huella en su biografía. Habrán de pasar muchos para que Plácido Domingo sea recordado sólo por el gran artista que fue. Él mismo ha roto el mito por tremendos fallos de comunicación, posiblemente no de hechos. Ha sido un suicidio en toda regla. Gonzalo Alonso

 

Para completar este artículo les dejamos el enlace al primero de esta serie: «Honor al caballero Domingo»

9 Comments

  1. Rosa 02/03/2020 a las 09:09 - Responder

    Dice una: «¿Cómo podía decir no a Dios?» Pues diciéndolo, hija. Como otras hicieron. A Dios y a los demonios y a quien sea. Si no te enseñó tu mamá, pues ya eras mayorcita para saber que tu valía como cantante había de deslumbrar por sí misma. Porque algunas dicen que veían peligrar su carrera, pero se podría pensar que en realidad vieron en ese trueque una forma de atajar para conseguir el éxito. Si un hombre no puede pedirte relaciones hoy en día, e insistir, vaya libertad sexual unidireccional. Los hay muy pesados: siempre los ha habido

    • ana 04/03/2020 a las 08:25 - Responder

      Espero que ese nombre sea un nick y que detrás no haya una mujer real, porque leer tanta falacia, e ignorancia con un tema tan delicado como el no de una mujer, es tremendo.
      las situaciones de machismo justamente se dan en desbalance de poder, que hay oportunistas, seguro. Y siempre habrán, de ambos lados. Pero el argumento que usa de si su madre le ensenó a decir no, cerrar las piernas o vaya a saber que otro verso en esta era es tan desubicado como una figura pública diciendo que a las mujeres les gusta ser acosadas.

  2. Manuela Mangas Enrique 02/03/2020 a las 11:01 - Responder

    Hola.

    Desconozco la profesión del señor que firma este artículo, aunque quizá sea lo de menos. En él hay un buen número de faltas ortográficas. ¿Saben ustedes lo que es un corrector profesional? Pues es una persona que evita que algunos artículos, como este, den vergüencica.

    Un saludo,

  3. Alejandra Flores Tamayo 02/03/2020 a las 11:54 - Responder

    Da vergüenza leer artículos como este en un mundo donde se lucha por erradicar la violencia contra la mujer.
    ¿Qué le pasa a este pseudo escritor de Gonzalo Alonso? Jamás reconoce lo que vivieron las mujeres denunciantes ¿el acoso o el abuso del poder es relativo? ¿En serio? El informe (verificado con más de 55 testigos) relata por ejemplo que tras semanas de acoso a una soprano en una producción, Domingo en el camerino le metió, sin consentimiento por supuesto , su mano y tocó su seno desnudo, a otras las besó a la fuerza y así podemos seguir ¿a eso le llaman seducción? Y bueno, si tanto sabe usted de imagen pública (que no de moral, nos queda claro y menos de legalidad) porque no se autopropuso para su asesor ,¿tan convencido está que todas las mujeres obtuvieron beneficios ? y entonces pues es normal , debería aprender a leer y ver que ninguna de las que acusa pidió dinero como compensación sólo justicia , que se supiera la verdad, dan asco personas así.

    A usted le conmueve profundamente Domingo y el fin de su carrera ¿y todas las mujeres y hombres (como Roberto Bañuelos) que no tuvieron la carrera que hubieren merecido o deseado por decir no a Domingo o por representarle competencia? ¿Ellos lo conmueven también?

    Según usted todo es culpa del mal asesor de Domingo y peor aun se atreve también a culpar a su esposa “Martha debió obligarlo” de que tuviera una despedida digna, no podía ser usted más digno ejemplo de todo el patriarcado internalizado, de la normalización del abuso de poder y del acoso y con ello de la desigualdad ¿ha leído usted un poco sobre las formas de poder, Foucault , por ejemplo? El abuso de poder NO puede ser relativo cuando él era el director de la ópera y el resto eran empleadas, o artistas invitadas, hay protocolos internos que lo marcan.

    Domingo a lo que le apostó es que las investigaciones salieran a su favor , por eso al principio negó todo , fue hasta que como bien señala (al fin algo congruente) tras el veredicto del juicio del cineasta y la filtración del informe de la ópera de los Ángeles se pronunció aceptando toda la responsabilidad y disculpándose , no está mal asesorado, esos son atenuantes importantes si se pasa a un juicio penal y sus abogados lo saben.

    Al menos él tuvo la dignidad de reconocer sus errores, usted sigue diciendo que esos no son errores , que eso todo mundo lo hace , no me extrañaría que usted fuera también un acosador que se cree un Don JUAN.

    • Juana de Arco 06/05/2020 a las 07:54 - Responder

      Patriarcado internacional?, foucault? eres de las progres intelectuales hijas de Simone de Beauvoir que marchan el 8 de marzo? tu discurso es muy sobrado y hembristas, no se te podría tomar en serio como argumento razonado…

  4. Alfredo 02/03/2020 a las 15:19 - Responder

    No podemos medir las actuaciones de una persona cometidas hace décadas con los mismos criterios que utilizamos hoy en día. Plácido Domingo mató, violó, agredió? Parece ser que no, pero se dejará en la mente del mundo que se le ha degradado lo más posible como a un vulgar delincuente sólo con palabras.
    Yo le veo la dignidad de un arrepentimiento real, a diferencia de otros muchos que se han inflado de indignación, pero nunca se arrepintieron.
    Querían hundir su memoria y su carrera? Enhorabuena, lo han conseguido. Humillado en su vejez.

  5. luis 03/03/2020 a las 01:45 - Responder

    En otro contexto que no sea un personaje famoso…Ya estaría tras las rejas.

  6. Elías Bernabé Pérez 06/03/2020 a las 11:28 - Responder

    Ni Charles Laugthon en la magnífica película Testigo de cargo, hubiera hecho una mejor defensa del acusado, como la que hizo Gonzalo Alonso, del señor Domingo, en su alegato del pasado 26 de agosto.
    Laugthon se equivocó de todas todas, al creer que su defendido era inocente. Y quienes han sacado la cara, solo con las pruebas de las declaraciones del inculpado, se va viendo poco a poco que también se equivocaron.
    Que ahora lo quieran reconocer o no publicamente, después de lo que dejaron escrito, resulta cuanto menos improbable.
    Pero si lo hicieran creo que ganarían mucho crédito, ante quienes no nos alineamos, con pasión, con divo alguno.

  7. Gonzalo Alonso 06/03/2020 a las 11:56 - Responder

    No se trata de una defensa, sino de recalcar que el gran problema han sido los comunicados. Lo que haya sucedido entre dos personas es algo que sólo ellas saben. Lo que sabemos es que Plácido no abusó de ninguna de sus acusadoras, porque eso lo admiten ellas. Pudo ser pesado, pegajoso, plasta… pero no mucho más. Fueron «hechos inapropiados», no delictivos. Si después no hicieron carrera las que no aceptaron sus proposiciones es otra cuestión imposible de saber a ciencia cierta. ¿No la hicieron porque no valían? ¿No la hicieron porque Plácido no las contrató? En fin, las pudieron contratar en otros sitios… Eso sólo lo sabe realmente Plácido.
    El tema no se ha terminado como comprobará el sábado.
    Saludos
    Gonzalo Alonso

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