Plan de suscripciones

Suscribirse a la Newsletter de Beckmesser

¡No te pierdas ninguna noticia!

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

Busca las entradas de cada mes

Últimos tuits de Beckmesser

Post
Melomanos-Jeronimo-Saavedra-GonzaloMelómanos: entrevista a Jerónimo Saavedra
Por Publicado el: 09/08/2026Categorías: Entrevistas

Riccardo Frizza: «I Puritani es una obra revolucionaria que ya mira hacia el futuro»

Riccardo Frizza debuta en la Royal Opera House con la ópera de Bellini, reflexiona sobre la evolución del compositor, analiza los desafíos del bel canto y explica su proyecto al frente del Festival Donizetti de Bérgamo. El diector italiano celebra 25 años en el campo de la lírica con esta producción en Londres.

Riccardo Frizza debuta en la Royal Opera House con la ópera de Bellini, reflexiona sobre la evolución del compositor, analiza los desafíos del bel canto y explica su proyecto al frente del Festival Donizetti de Bérgamo. El diector italiano celebra 25 años en el campo de la lírica con esta producción en Londres.

Riccardo Frizza (c) Simone Falcetta

Después de más de veinticinco años de carrera en algunos de los principales teatros del mundo, Riccardo Frizza ha alcanzado uno de los escenarios más emblemáticos de la lírica internacional: la Royal Opera House de Londres. El maestro italiano debuta en Covent Garden con I Puritani, la última ópera de Vincenzo Bellini y una partitura que llevaba treinta y cinco años sin representarse en el coliseo londinense.

Especialista reconocido en el repertorio belcantista, director musical y artístico del Festival Donizetti de Bérgamo y director honorario de la Orquesta Sinfónica y Coro de la Radio Húngara, Frizza considera que este estreno llega en el momento adecuado de su trayectoria. “Llegar aquí después de una carrera de veinticinco años es motivo de un enorme orgullo, sobre todo porque siento que lo hago con la madurez artística necesaria para dirigir I Puritani”, asegura en una reciente entrevista  OperaWire.

La experiencia en la Royal Opera House ha superado sus expectativas. El director destaca especialmente la implicación de los cuerpos estables del teatro, que, según explica, comprendieron desde el primer momento su concepción de la obra. “Tanto el coro como la orquesta abrazaron plenamente mis ideas musicales y entendieron la esencia del estilo y de la estética de Bellini”, afirma, convencido de que la calidad artística del teatro y el compromiso de su público convierten este debut en uno de los momentos más significativos de su carrera.

La responsabilidad era aún mayor por tratarse de una ópera ausente del repertorio del teatro desde hacía más de tres décadas. “El hecho de que I Puritani no se hubiera representado en Covent Garden durante casi treinta y cinco años aumentó la presión, especialmente porque las expectativas eran muy altas”, reconoce. Frizza recuerda además que las últimas grandes intérpretes del papel de Elvira en Londres fueron June Anderson y Joan Sutherland, dos referencias absolutas del bel canto.

A ello se suma otra dificultad inherente a la propia partitura. “Es una ópera muy difícil de repartir porque encontrar cantantes capaces de interpretarla al máximo nivel supone un enorme desafío”, explica. Precisamente por ello valora especialmente el reparto reunido por la Royal Opera House, al que considera capaz de ofrecer «una interpretación musical y artística verdaderamente excepcional».

Para Frizza, I Puritani representa el punto culminante de la evolución creativa de Bellini y, al mismo tiempo, una de las grandes pérdidas de la historia de la música. “Bellini murió demasiado joven. Solo podemos imaginar hasta dónde habría llegado su evolución artística”, lamenta.

El director observa una línea evolutiva muy clara entre las últimas obras del compositor. Mientras considera que La sonnambula es la partitura más cercana a I Puritanipor su orquestación y muchas de sus ideas musicales”, sitúa Norma en un universo completamente diferente. “Es una obra mucho más dramática, heroica y construida sobre el conflicto y la guerra”, explica.

En cambio, I Puritani posee unas cualidades que, a su juicio, la convierten en una obra adelantada a su tiempo. “Destaca por su transparencia, su elegancia y un refinamiento musical extraordinario. Es una obra que ya parece mirar hacia el futuro”, afirma.

No duda, por ello, en señalarla como su ópera favorita de Bellini. “La considero una obra revolucionaria, llena de innovaciones y que ya apunta claramente hacia el futuro. Lo que más me fascina es el equilibrio casi milagroso entre el drama y las grandes líneas melódicas de Bellini”.

Riccardo Frizza vuelve al Liceu con ‘Un ballo in maschera’

Riccardo Frizza

Uno de los aspectos más discutidos de I Puritani ha sido tradicionalmente la complejidad de su argumento. Frizza, sin embargo, considera que el libreto no constituye un obstáculo insalvable.

La claridad narrativa corresponde principalmente al director de escena. Como director musical, mi responsabilidad consiste en revelar las emociones y los estados psicológicos que Bellini expresa a través de la música”, sostiene.

A su juicio, el compositor proporciona todas las claves necesarias para comprender el desarrollo dramático. “Bellini nos ayuda enormemente porque la partitura está escrita de forma extraordinaria. La escena de locura de Elvira nos conduce por completo a su mundo interior mediante melodías intensísimas, modulaciones inesperadas y cambios armónicos muy expresivos”.

Por eso cree que, incluso cuando el trasfondo político pueda resultar complejo para el espectador, “la música comunica el drama emocional de los personajes con una claridad y una fuerza extraordinarias”.

Frizza también dedica palabras de admiración al director de escena Richard Jones, con quien ha trabajado por primera vez. “He trabajado con muchos grandes directores, pero Richard es verdaderamente un hombre de teatro”, asegura. Lo que más le ha impresionado ha sido su método de trabajo, basado en una exploración constante de la psicología de los personajes y en una construcción minuciosa de cada escena. “Todo nace de la música: el ritmo, la estructura dramática y la narración están impulsados por la propia partitura”, resume.

Igualmente entusiasta se muestra al hablar de la soprano Lisette Oropesa, con quien ya había grabado anteriormente I Puritani. “Desde el primer ensayo desarrollamos una compenetración musical extraordinaria. Nunca habíamos trabajado juntos, pero la conexión fue inmediata”, recuerda.

Esa complicidad servirá ahora de base para un nuevo reto: el debut de la soprano estadounidense como Norma. “Ya hemos comenzado a explorar el personaje, a analizar el drama y a estudiar cómo el lenguaje musical de Bellini refleja la psicología del papel”, adelanta.

Tras Bellini, Frizza dirigirá una versión de concierto de Aida en el Teatro San Carlo de Nápoles, un formato que, según explica, exige un planteamiento muy diferente al de una producción escénica.

Cuando desaparecen los elementos visuales y teatrales, la atención debe centrarse mucho más en las dimensiones musicales y psicológicas de la obra”, explica. Aun reconociendo las dificultades técnicas que supone equilibrar orquesta, coro y solistas, considera que el concierto ofrece también ventajas evidentes. “Permite concentrarse completamente en la música y descubrir detalles y matices que a veces resultan más difíciles de alcanzar en una representación escénica”.

Paralelamente continúa desarrollando su labor al frente del Festival Donizetti de Bérgamo, cuya proyección internacional pretende seguir reforzando. “Uno de mis principales objetivos es consolidar el perfil internacional del festival”, afirma. Para ello apuesta por incorporar grandes intérpretes y jóvenes directores de escena, sin renunciar a la misión fundacional del certamen.

Óperas como L’elisir d’amore, Don Pasquale o Lucia di Lammermoor pueden escucharse en cualquier parte del mundo. Los títulos menos conocidos constituyen el verdadero corazón de nuestra misión”, subraya.

Frizza concluye reivindicando el papel de los festivales especializados como motores de recuperación patrimonial. “Un festival musicológico tiene la responsabilidad de devolver a la vida estas obras olvidadas y hacerlas accesibles al público actual”, sentencia.

Deja un comentario

banner-calendario-conciertos

calendario operístico