Dos festivales italianos: Macerata y Torre del Lago
Dos festivales italianos: Macerata y Torre del Lago
Italia tiene la costumbre de hacer las cosas en el lugar donde ocurrieron. No construye teatros para conmemorar a sus compositores: los lleva de vuelta a los sitios donde vivieron, donde compusieron, donde el paisaje que los inspiró sigue siendo el mismo. Macerata y Torre del Lago son los dos ejemplos más puros de esa filosofía.

Festival Puccini Torre del Lago
El Sferisterio de Macerata es una construcción neoclásica de 1829 levantada originalmente para elpallone col bracciale, un juego de pelota que durante cinco siglos fue el deporte nacional de las Marcas y que hoy nadie recuerda. La arena, con su célebre muro de ladrillo de cien metros de longitud y su aforo para siete mil espectadores, se reconvirtió en teatro de ópera en 1921 con una Aida que sentó el precedente.
El festival como tal arrancó en 1967 y ha ido consolidándose como una de las citas más genuinas del verano operístico italiano: sin la grandiosidad abrumadora de Verona ni el glamour mediático de los grandes festivales, pero con una acústica natural excepcional y una vocación por las producciones atrevidas que lo distingue de sus competidores.
Macerata · 17 de julio – 9 de agosto
La 62ª edición presenta tres óperas y el espectáculo especial Carmina Burana de Orff. El programa abre con Nabucco de Verdi en nueva producción del director belga Paul-Émile Fourny, que debuta en el Sferisterio, con Fabrizio Maria Carminati en el podio. La ópera regresa al festival por primera vez desde 2013, con cuatro representaciones los días 17 y 26 de julio y 1 y 9 de agosto. El reparto incluye a la soprano Anastasia Bartoli como Abigaille y al bajo Riccardo Fassi como Zaccaria.
La segunda obra es El barbero de Sevilla en la producción contemporánea de Daniele Menghini, ya aplaudida en 2022, que trasladaba la acción de Rossini a un plató de televisión, con Gianluca Martinenghi en el podio los días 18 y 24 de julio y 2 y 8 de agosto.
El cierre lo ocupa Il trovatore en la célebre producción ígnea de Francisco Negrín, que se ha convertido en un referente del festival. La elección del programa —tres títulos del gran repertorio verdiano y rossiniano con producciones de carácter visual marcado— confirma la identidad del certamen: más interesado en sorprender con la escena que en acumular nombres en el cartel.

Festival de Macerata (c) Luna Simoncini
Torre del Lago · 17 de julio – 5 de septiembre
La 72ª edición abre el 17 de julio con una nueva producción de Turandot para conmemorar el centenario del estreno póstumo de la ópera, que tuvo lugar en la Scala de Milán el 25 de abril de 1926. El cartel de esta obra es de los que obligan a revisar el calendario con atención: el primer reparto reúne a Anna Pirozzi, Roberto Alagna y Aleksandra Kurzak; el segundo a Angela Meade, Gregory Kunde y Ermonela Jaho; y el cuarto a Rosa Feola.
Tosca cuenta con Eleonora Buratto, Ludovic Tézier y Adam Smith en el primer reparto, y Sonya Yoncheva con Vittorio Grigolo en el segundo. La Bohème recupera la producción clásica de Ettore Scola con dirección musical de Antonino Fogliani, y Madama Butterfly estrena puesta en escena con Francesco Ivan Ciampa en el podio. El festival cierra con La fanciulla del West, título de rarísima presencia en el Gran Teatro, dirigida por Daniel Oren con Anna Pirozzi y Yusif Eyvaz
Las galas completan el programa: Jonas Kaufmann con Maria Agresta el 22 de julio, y Plácido Domingo junto a María José Siri el 30 de agosto. Domingo recibió el Premio Puccini en noviembre pasado y vuelve como protagonista de una noche que el festival tratará como acontecimiento. No le faltará razón.























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