Suscribirse a la Newsletter de Beckmesser

¡No te pierdas ninguna noticia!

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

Busca las entradas de cada mes

Últimos tuits de Beckmesser

Últimas 20 entradas

banner-opera-actual-para-beck
CHRISTIAN-ROIGChanchullo en la Filarmónica de Gran Canaria
coro-concierto-apertura-festival-granadaCoros con mascarilla, ¿ataque a la física?
Por Publicado el: 10/08/2020Categorías: Colaboraciones

Polémica sobre el cambio por los nazis a la afinación musical. Piero Cappuccilli muestra el efecto

Polémica sobre el cambio por los nazis a la afinación musical. Piero Cappuccilli muestra el efecto

Esta colaboración pudiera parecer que conlleva una titulación muy rotunda, pero es un hecho incontrovertido, aunque en esta materia hay mucho que exponer por parte de eminentes musicólogos, enseñantes de música y físicos especializados en acústica, que han mantenido distintos puntos de vista al respecto.

Sin intención alguna de crear polémicas tensas y sin pretender incitar a discusiones que exceden de mis parcos conocimientos en el campo de las ciencias, sí puedo sostener un hecho cierto -que en algún modo tuvo y tiene indiscutible trascendencia política-, cual es que, quien fuera la mente más perversa y manipuladora de la conciencia del pueblo alemán, durante (incluso antes) el fulgor nacionalsocialista del III Reich, aquel pequeño, cojitranco, malévolo, paranoico, acomplejado y sutil modulador de conciencias sobre masas humanas, cual fue Joseph Goebbels, en el año 1939 dictó un decreto -que calificó como universal- por el que en el terreno de la música la frecuencia de 432 hertzios (Hz), sostenida y conservada hasta entonces en la afinación de la nota musical LA, pasaba a ser de 440 Hz.

Filarmónica-Viena-1939-nazi

Filarmónica de Viena en 1939

Ello pudiera, de entrada, parecer una cuestión baladí, de poca trascendencia, pero estudios científicos sobre la modificación de dicha afinación musical con la diferencia, tan solo, 8 Hz, supone una auténtica alteración emocional en la percepción auditiva de las ondas acústicas. Había una incitación -sibilinamente maquiavélica- para que la música adquiriera una enervación de las capacidades neuronales del pueblo alemán. Tal cambio supone una alteración en el pensar y en el sentir de una manera determinada, hacia una excitación en mayor grado respecto a la audición musical de la nota LA afinada en 432 Hz.

Esta disposición nazi, de obligado cumplimiento para aquel régimen político fue aprobado, en el año 1953, tan solo por una parte de la Organización Internacional de la Normalización -ISO- (entidad para la creación de estándares internacionales de calidad).

La música que escuchamos en la actualidad crea una frecuencia inarmónica con el planeta Tierra y con el organismo del ser humano. Consciente de que esta previa afirmación es un tanto compleja, quisiera llevar a cabo una explicación lo más simple posible. Una nota musical genera 12 armónicos, cuando la nota LA está afinada a 432 Hz. ya que pone en resonancia las 12 notas de la escala musical, donde están incluidas los medios tonos y los sostenidos. Sin embargo cuando esa misma nota LA se afina a 440 Hz, únicamente se crean 8 armónicos, dando, en consecuencia un resultado muy pobre. Científicamente está acreditado que el ser humano funciona -desde sus impulsos neuronales- dentro de una frecuencia de 16 a 32 Hertzios, lo cual equivale a una escala musical del DO al DO; dicho de otra forma: una octava.

Los intelectuales estudiosos de la Física han determinado que la frecuencia a la que vibra el Universo es a 432 Hz (ciclos por segundo). Consecuentemente, al investigar en los secretos de la resonancia y su impacto en la salud del ser humano, como animal ditado de conciencia y consciencia, existe una natural dependencia en búsqueda de lo que se desea: amor, felicidad, salud, prosperidad.

Cuando en épocas pasadas a 1939 los instrumentos musicales estaban afinados, partiendo de la nota LA sobre una vibración natural de 432 Hz. se producía una plena concordancia con la energía universal.

La variación maligna del nazi Goebbels con el obligado paso de 432 Hz. a 440 Hz. en la afinación de la nota LA, estaba destinada a instrumentalizar el modo de conducta de las personas y a mantener sus sentimientos hacia una forma determinada, para así sojuzgarla bajo determinada conciencia ideológica.

Ello motivó que, como antes de ha expuesto, en 1953 (ocho años de finalizar la segunda guerra mundial) se aprobara como norma ISO la frecuencia de 440 Hz. no sin la oposición de casi 25.00 músicos, liderados por el profesor Dassaut del Conservatorio de París, propugnando la conservación de 432 Hz en búsqueda del equilibrio de la armonía musical con la vibración musical del universo.

Si damos por bueno que Mozart compuso su obra en la aplicación del tono LA a 432 Hz., es fácil llegar a la conclusión de cómo la capacidad creativa del genio de Salzburgo puede contribuir a una mejor construcción intelectual de una armonía personal más acorde con la propia naturaleza, para dar luz a nuestros talentos naturales, accediendo a un desarrollo de la consciencia con mayor sosiego y mejor relajación en el fruto de nuestro trabajo. Por contra si la variación de frecuencia la coloca a 440 Hz. se produce una tensión antinatural.

El alemán Instituto Schiller, creado por un grupo de políticos y economistas de renombre, fundado por Helga Zepp-LaRouche, con miembros en 50 países, está llevando un metódico y muy pensado trabajo para volver a la afinación de los 432 Hz., incluso apoyándolo en estudios medioambientales para buscar un mayor refuerzo de homo sapiens con la base armónica de la propia naturaleza, ya que los beneficios para éste afectan a su ritmo cardiaco, a una mejor interrelación de la doble hélice del ADN, a la sincronización de los dos hemisferios del cerebro y a constatar cómo ya Pitágoras analizó cual es la geometría musical de la creación, como muy bien ha estudiado y desarrollado el compositor y musicólogo escocés Brian T. Colins.

El mercantilismo musical está empezando a darse cuenta de semejante cambio, e importantes casas discográficas, a través de sus ingenieros de sonido, se ha percatado que pasando a nuestro ordenador la música utilizando un programa que sea susceptible hacerlo en soporte de CD es imposible obtener una respuesta de 12 armónicos, pues un CD solo maneja 8, lo que supondría un recorte de 4 y una evidente pérdida de calidad, resultando una emisión poco maleable en nuestra apreciación acústica. Sin embargo si la grabación se hace en DVD se permite alcanzar los 12 armónicos.

Sirvan esta líneas para lograr un doble efecto: primero el simplemente historicista del empleo de la música para el subversivo manejo de la mente humana (Goebels); el segundo para dirigir la atención hacia un magnífico trabajo titulado “Los nazis, el 440, la mistificación del 432 y otras hierbas …”, escrito por el Profesor de la Escuela Superior de Canto de Madrid, don Ignacio Rodríguez, publicado en ‘Sinfonía Virtual.com’ de la Revista de Música Clásica y Reflexión Musical, cuya lectura constituye una auténtica delicia. No son pocas las orquestas actuales de prestigio, cuyos directores están haciendo un acertado e ingente trabajo para realizar su trabajo sobre la afinación de la nota música LA en 432 hertzios. Ya Verdi, en su día, como excelso conocedor de la voz humana cantada, exigió esa afinación. Manuel Cabrera

La opinión respecto a este tema de D. Ignacio Rodríguez, citado en el texto, puede consultarse tecleando aquí

Y, tecleando aquí, otra opinión

Y, a continuación, un documento interesantísimo al respecto: El 9 de abril de 1988, el Instituto Schiller organizó una conferencia en la Casa Verdi en Milán, Italia, reuniendo a algunos de los cantantes e instrumentistas clásicos más respetados del mundo (Renata Tebaldi entre ellos), para exigir un retorno a un estándar de afinación internacional de C = 256. o A = 432. Aquí hay un extracto de una demostración en esa conferencia de la superioridad de la afinación inferior (A = 432) por el barítono de renombre mundial, Piero Cappuccilli.

Un comentario

  1. Leandro Achinelli 10/09/2020 a las 23:57 - Responder

    Lamentablemente la nota tiene algunas partes falsas, como cuando habla del CD (Compact Disc) refiriendose a la pérdida de armónicos. Partamos desde la base que la calidad del CD se mide en Hertz y profoundidad de bits; no en cantidad de armónicos. La calidad en Hertz del CD es de 44.100 Hz, lo cual determina la cantidad de frecuencia que mantiene, mientras que la profundidad de bits, 16-bits, determina el rango dinámico. De acuerdo a estudios, la cantidad de Hertz en la calidad del CD es suficiente para la capacidad que frecuencias que tiene el ser humano. Sumado a esto, a medida que el ser humano va envejeciendo, va perdiendo la capacidad de escuchar estas frecuencias altas. Si bien el soporte DVD (Que es para audio y video, no solo audio) acepta una calidad de 48.000 Hz y una profundidad de bits de 24, la diferencia de frecuencia dificilmente se note por lo anteriormente mencionado. La profundidad de bits solo será beneficioso en audio con mucho rango dinámico, por ejemplo, obras de música clásica, conversaciones bajas seguidas por música o sonidos estridentes, etc.

    Por último, investigué en internet la historia de la afinación en 440 Hz y ya estaba siendo estandarizada mucho antes que la llegada del nazismo al poder.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Calendario de conciertos en España

calendario de representaciones operísticas por Europa