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Por Publicado el: 28/04/2026Categorías: Noticias, Artículos de Gonzalo Alonso

El Teatro del Liceo anuncia su próxima temporada 2026-27

Anna Netrebko, Asmik Grigorian, Sondra Radvanovsky y otras grandes voces de la temporada 2026-27 del Gran Teatro del Liceo

Cada vez que el Liceu presenta temporada, me ocurre lo mismo: abro el programa con la distancia escéptica del crítico experimentado y lo cierro con el entusiasmo mal disimulado del aficionado de toda la vida. Esta vez el teatro barcelonés ha elegido como lema (Des)sacralizar, que es una forma elegante y algo pretenciosa de decir que quieren tomar la ópera en serio sin tomársela demasiado en serio. No es mala idea. Llevan haciéndolo décadas, con desigual fortuna, pero esta temporada 2026-27 tiene, sobre el papel, más aciertos que tropiezos.

El Teatro del Liceo presentacion temporada 26-27

Presentación

La temporada arranca el 25 de septiembre de 2026 con Aida. O mejor dicho, con la Aida de Shirin Neshat, artista visual iraní cuya mirada sobre el poder, la guerra y la dignidad individual promete algo más que una velada de trompetas y elefantes imaginarios. En el reparto, Anna Netrebko y Anna Pirozzi se alternan en el rol titular junto a Piotr Beczała y Yusif Eyvazov. La coproducción, que viene del Festival de Salzburgo vía la Ópera Nacional de París, es exactamente el tipo de apuesta que justifica la existencia de los grandes teatros. Dos días antes, el 23 de septiembre, función especial para el público Under35. Admirable costumbre.

Octubre trae a Thomas Adès al podio para dirigir su propia The Exterminating Angel, basada en la película de Buñuel y firmada escénicamente por Calixto Bieito. Una ópera sobre una sociedad incapaz de salir de sí misma. No me pregunten si tiene lecturas contemporáneas.

En noviembre, la producción de I Capuleti e i Montecchi de Bellini —procedente de La Scala— con Lisette Oropesa y Raffaella Lupinacci, bajo la dirección musical de Riccardo Frizza. Bellini en manos de Oropesa es siempre un acontecimiento, y uno de esos que conviene no perderse creyendo que ya habrá otra oportunidad.

Enero llega cargado con La bohème. Un reparto de los que se construyen durante años: Pretty Yende, Ermonela Jaho, Freddie De Tommaso, Roberto Alagna, Pene Pati, Serena Sáenz, Sara Blanch y Artur Ruciński se distribuyen entre las distintas funciones. Giacomo Sagripanti dirige. La producción es la de Gavazzeni y Maranghi para el Teatro Regio di Torino, clásica y sin aspavientos. No siempre hay que reinventar el género.

Febrero acoge una reposición esperada: La clemenza di Tito de Mozart dirigida musicalmente por Jordi Savall al frente de Le Concert des Nations, con dirección escénica de David McVicar. Jack Swanson, Marianne Crebassa y Karine Deshayes en los roles principales. Que Savall se ponga al frente de Mozart en el Liceu es suficiente motivo para estar en Barcelona esa semana.

La gran sorpresa de la temporada llega en primavera con La fanciulla del West de Puccini, título que no se veía en el Liceu desde la temporada 1983-84. Cuarenta y tres años después, Sondra Radvanovsky encarna a Minnie junto a Angelo Villari y Roman Burdenko, con Nicola Luisotti en el podio y Valentina Carrasco en la dirección escénica. Que Radvanovsky haya elegido este repertorio es una de las apuestas más interesantes de los últimos años en el universo pucciniano. Los que la conocemos sabemos que no hace las cosas a medias.

Junio culmina con la nueva producción de Jenůfa de Janáček firmada por Àlex Ollé, con Jonathan Nott -nuevo director musical del teatro- al frente y un reparto de infarto: Asmik Grigorian como Jenůfa y Nina Stemme como la Kostelnička. Dos de las cantantes más importantes del mundo en la misma función, en una obra que habla de violencia invisible y tradición convertida en control. El Liceu en su mejor versión.

El cierre de temporada, en julio, corresponde a Die Zauberflöte de Mozart en nueva producción de Marcos Morau y La Veronal, con Josep Pons -recién nombrado director musical honorario tras catorce años al frente de la orquesta- en el foso. Serena Sáenz y Sara Blanch como Pamina y la Reina de la Noche. Dos voces españolas cerrando la temporada del Liceu. También eso es historia.

Todo lo anterior llega además, para quien no pueda o no quiera desplazarse a Barcelona, a través de la plataforma Liceu Opera+, que emitirá en streaming Aida, I Capuleti, La bohème, La fanciulla, Jenůfa y Die Zauberflöte en las fechas correspondientes de la temporada.
Ciento noventa y cuatro funciones en total. Objetivo declarado: trescientos mil espectadores. El lema, (Des)sacralizar, empieza a cobrar sentido. La ópera necesita exactamente temporadas así.
Gonzalo Alonso

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