Crítica: Cristina Gómez Godoy y la Festival Strings Lucerne, cuando el oboe se torna belcantista
Cristina Gómez Godoy, cuando el oboe se torna belcantista
FESTIVAL STRINGS LUCERNE. Programa: Obras de Falconieri, Vivaldi, Albinoni, Manfredini, Bellini y Chaikovski. Solista: Cristina Gómez Godoy (oboe). Violín y dirección: Daniel Dodds. Lugar: Palau de la Música (Sala Rodrigo). Entrada: Alrededor de 375 espectadores. Fecha: domingo, 10 mayo 2026

Cristina Gómez Godoy y la Festival Strings Lucerne en València
Comenzó mal la legendaria orquesta Festival Strings Lucerne su visita al ciclo de cámara del Palau de la Música, con sus músicos irrumpiendo uno a uno en el escenario bailoteando y gesticulando como quien llega colocadillo a la discoteca, en plan fiebre de sábado noche. Por fortuna, la tontuna se limitó a esto, y pronto la música y sus pautas se impusieron en una velada en la que desempeñó protagonismo solista la oboísta linarense Cristina Gómez Godoy (1990), una de los grandes instrumentistas españoles que lustran los atriles de las mejores orquestas internacionales.
Fundada en 1956 por los violinistas Wolfgang Schneiderhan y Rudolf Baumgartner, la orquesta Festival Strings Lucerne encandiló desde entonces a todos con sus grabaciones del repertorio barroco y clásico más popular. Hoy, justo siete décadas después, el conjunto mantiene muchas de sus cualidades bajo el liderazgo -desde 2012- del violinista australiano de origen chino Daniel Dodds (Adelaida, 1971), quien ha revitalizado y actualizado el repertorio a ámbitos y géneros bien diversos.

Gómez Godoy durante el concierto
Así ha sido en València, donde junto a clásicos de su propia memoria -Vivaldi o Albinoni-, la formación suiza -seis violines primeros, cinco segundos, cuatro violas, tres violonchelos, contrabajo, clave; más percusión y laúd/guitarra- se adentró en pentagramas de Bellini y la siempre bienvenida Serenata para cuerdas de Chaikovski, de la que ofrecieron una versión incandescente, cargada de ímpetu, expresión romántica y fuste instrumental, cualidades que encontraron sosiego y lirismo en el conocido vals y en el elegiaco tercer movimiento. Antes, ya habían certificado su buen momento y tono en el Concierto “Alla rustica”, de Vivaldi, y en el Concerto grosso en re menor, de Francesco Manfredini.
Pero el gancho del programa, y lo que hizo que la Sala Rodrigo del Palau de la Música rozara el lleno, radicaba en la presencia de Gómez Godoy, solista desde 2012 de la Staatskapelle de Berlín. Dueña de un sonido poderoso y poderosamente proyectado, “puro, sincero y con voz propia”, como ella misma reivindica. Estupendamente acompañada por la Orquesta de Lucerna y el músico total que es Daniel Dodds, Cristina cantó, estilizó e hizo magia con el Concierto en re menor de Albinoni, y tiñó de aires y colores belcantistas el Concierto de Bellini. Oboísta inmensa y dúctil. Tanto tanto como su transparente naturaleza artística. A pesar del enorme y bien labrado éxito, no hubo propina. A la próxima…






















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