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Por Publicado el: 31/12/2003Categorías: Noticias y maldades

Noticias y Maldades de 2003

Nos dicen que el Teatro Real dice que está feliz de poder reírse de sí mismo en «El dúo de la Africana». Menos lobos. Ya veríamos si estarían tan felices si yo, Beckmesser, por poner un ejemplo, publicase una lista de cosas para reírse de verdad.
Y, hablando de dicho dúo, les avanzo que habrá varios artistas invitados que actuarán gratuitamente. Está bien eso de pedir a los habituales de la casa que se hallan en la capital que participen por amor al arte. Lo que no me parece tan bien es que lo mismo se les pida a quienes no cantan en la casa ni por asomo. O, al menos, que se les pida sin ninguna promesa a cambio. Por el escenario aparecerán cantantes como Ana María Sánchez, José Bros o María José Montiel.
Pero, hablando de sorpresas, es muy probable que todo el equipo del Real reciba una curiosa allá por enero, que daría mucho que hablar en toda la prensa musical.
-Por aquello de una hora menos, Canarias le ha adelantado el regalo de Reyes a los Halffter, nombrando a Pedro nuevo titular de la Filarmónica de Gran Canaria.
-Aunque ninguno de sus recitales haya salido premiado, lo cierto es que quien más expectación ha levantado y quien cuenta con un público adicto que se traslada de ciudad en ciudad, España y extranjero, es Juan Diego Flórez.
¿Alguien me puede contar por qué los presupuestos del Teatro Real tuvieron que correr con parte de los gastos del concierto de la Constitución del que poco o nada sabemos no ya los simples aficionados, sino hasta el propio Patronato del teatro?
-Valencia seguirá siendo todo cuanto dice la canción, pero la ópera se le resiste. El nuevo teatro de Calatrava no se inauguró, aunque las obras hayan recuperado ritmo. ¿Quién acabará de director musical? La lista de excluidos va creciendo.

-En Sevilla se volvieron a equivocar de director para su orquesta. ¿Cuánto acabarán pagando a Lombard para que se vaya? ¿O acabarán esperando a que finalice su contrato?

-Barenboim, de quien un famoso crítico extranjero dijo en los cursos de verano de El Escorial que se había convertido en “mediano pianista tras ser mal director, se puso a temblar cuando Esperanza Aguirre llegó a la Comunidad de Madrid. “Se acabaron mis visitas veraniegas al Real”, pensó.

-Enrique Rojas, el más famoso gerente de orquestas de nuestro país, se incorporó al paro al acabar el año. ¿Quién acudirá a la oficina de empleo para rescatarlo?

-El antiguo rector de la Complutense dejó el cargo con un desaguisado musical. Perdió por dejadez una donación de cincuenta mil compactos que estaba a punto de firmarse. “¿Quién pagará los impuestos?”, se llegó a decir.

-La Fundación Ferrer Salat marcó un hito discográfico al publicar en cinco compactos sus veinte años de Premio Reina Sofía

-Había una expectación justificada por ver y despedir al mítico Fischer Dieskau en Valencia acompañado de su mujer, la no menos mítica Julia Varady, pero todos nos quedamos con la miel en la boca y las ganas de ovacionarles en las manos.

Pues afortunadamente volvió al tajo Enrique Franco, ya recuperado de su operación de cataratas. Lo que no está tan bien es la forma en que lo hizo. Sus dos primeras críticas fueron para hablar de actos de la Escuela Reina Sofía, dependiente de la Fundación Albéniz, de la cual él es vicepresidente.
Vean a dónde hemos llegado. ¿Saben quien firma una de las críticas a la «Iberia» de Rosa Torres Pardo? Pues la firma quien ha sido ya elegido director de la revista Scherzo que organiza el ciclo -«Grandes Intérpretes»- en el que se incrusta en citado recital y la escribe en el diario que patrocina dicho ciclo -El País-. Como ven hemos perdido las formas y el sentido común. Sobre todo porque en el Auditorio se encontraba también Vela del Campo y él podía -si conoce «Iberia»- haber firmado la crítica y medio salvado los muebles a base de un titular gracioso y unas palabras utópicas.
A López Cobos le vamos a tener que poner el apodo de «la batuta huelguista» o «como cobrar sin dirigir» ya que de nuevo han montado una huelga cuando le tocaba dirigir. Esta vez en la Sinfónica de Tenerife. Y en Tenerife no sólo hay ese problema.
Mi antiguo amigo Juan Palomo ha metido la pata y ha dañado a Ara Malikian. Nos ha insinuado que el segundo concertino de la OSM tenía la culpa del enfrentamiento de la orquesta con Rostropovich en el ya célebre concierto principesco porque tenía un bolo en el Albéniz y no le dio tiempo a ensayar el «Capricho español». Nada más lejos de la realidad. Era Rafael Khismatulin quien debía haber tocado dicho concierto e incluso lo ensayó con Rostropovich, pero enfermó y hubo que llamar a Milikian y traerle desde Alemania. Cierto que tenía un bolo en el Albéniz. Tan cierto que tuvo que cancelarlo para sacar del atolladero a la OSM. Y lo mismo ha vuelto a efectuar en el Concierto de Santa Cecilia al decidir Khismatulin en el último momento que no podía tocar. ¡Juan, a ver si nos enteramos bien!
Y se otorgaron nuevamente los premios nacionales -sí, con minúscula- de música y, nuevamente, el desastre. Como siempre, los amigos del director del INAEM de turno en el jurado o, al menos, gente «no molesta». Unanimidad para Sánchez Verdú y empate hasta tres veces entre Carlos Álvarez y María Bayo. Interviene José Antonio Campos para recordar que aquí la cuota femenina ha superado ampliamente la masculina. Alguien recuerda que ni Alfredo Kraus ni Plácido Domingo lo poseen, pero como ya es tarde y hay que irse a comer, se le concede a Carlos Álvarez. ¡Y pagamos todos!
Tomás Martín de Vidales ha dejado de prestar sus servicios como director. En su lugar ha sido designado Luis Suñén, que venía sustituyendo en El País a Enrique Franco tras la operación de cataratas a la que se ha sometido.
El señor Fontana, que no es el de Falstaff sino el exdirector artístico de la Scala se ha interesado por Beckmesser tras mi columna sobre la situación en su teatro. Se ha quedado sorprendido de la exactitud de la información. Pues es más, dentro de poco Fontana se sorprenderá aún más. Les contaré cómo piensa ganar la batalla final a Muti. Obviamente no me lo ha dicho él, pero es que Carlo Fontana ha nacido en la política y yo, en su lugar, se perfectamente lo que haría. Y el lo hará. Como imaginé y les conté lo que Aznar iba a hacer en la alcaldía madrileña.
Y hablando de Italia, Cambreleng dejará próximamente Trieste. Llegó protegido por el senador Pera y, al parecer, no se han cumplido las promesas que hizo para hacerse con el cargo frente a los otros candidatos. La marcha podría coincidir con las Navidades.
¿Dónde está Enrique Franco? Esa es la pregunta que se hacen los lectores melómanos de El País. Hace casi un mes que las críticas se las repartes Juan Angel Vela del Campo y Luis Suñen. Por cierto, éste último criticó que hubiese desaparecido el órgano en el reciente «Manfred» de Tschaikovsky. Naturalmente, como que se tocó la versión del propio compositor sin órgano.
Plácido Domingo está preocupado. Hace meses se sintió indispuesto durante su último «Otello» en la Scala. Otro tanto le acaba de suceder en Viena en plena «Fedora». El tenor pudo continuar trasportando la partitura una octava.
Pregunta del millón: ¿Si la Orquesta Nacional, en sus últimas transformaciones prevé que los puestos de máxima responsabilidad no los ocuparán profesores adscritos a la misma como funcionarios, en que fecha se ha puesto a disposición del Sr. Pons el puesto de solista de Cello?
Alexander Rahbari ha dimitido como director titular de la Orquesta de Málaga. Era algo que se consideraba seguro desde hace algún tiempo.
Pedro Halffter grabará con la OSM el «Don Quijote» de Cristobal Halffter el próximo mes de julio en el Auditorio Nacional. En ese mismo mes volverán Barenboim y sus huestes al Festival de Verano de Madrid mientras nos vuelven a tomar el pelo. Sigue sin haber las anunciadas contraprestaciones. Ni una producción del Real va a Berlín a pesar de los casi 1500 millones de pesetas que van a cobrar por el total de sus visitas hasta la fecha. Mina cantaba «parole, parole…» Pues eso: promesas incumplidas sin que nadie les llame al orden.
Daniela Dessi y su chico, Fabio Armiliato, andan que trinan con el Metropolitan. Tenían firmado contrato para cantar allí una «Tosca» en un par de años y resulta que ahora se le ha antojado a Luciano Pavarotti despedirse en esas funciones. Total, que el contrato se lo pasan por el forro y será Pavarotti quien cante con la soprano que él desee.

Mirella Freni cantará «La doncella de Orleans» de Chaikovski en Palermo el día 8 de junio. El saber llevar una carrera le permite conservar una increíble frescura vocal a los 68 años.
Ante la imposibilidad de que Gergiev pudiese dirigir uno de los «Don Carlo» previstos para este verano en el Festival de Salzburgo, se pidió nombres de directores a los músicos de la Filarmónica de Viena y, por deseo de ellos, será el español Miguel Angel Gómez Martínez quien toma la batuta.
Otro director español, Pedro Halffter, tiene un importante reto en septiembre al dirigir una ópera de repertorio infrecuente en él. Se trata de un «Norma» en Dresde con otros dos españoles como protagonistas: la soprano Ana María Sánchez y el, tenor Gonzalo Casanuevas.
En septiembre y también en Alemania se iniciará la ronda de inauguraciones de nuevos teatros. Será en Erfurt. Ya en octubre se abrirá el nuevo auditorio de Tenerife.
Plácido Domingo ha pasado de director artístico de la Ópera de Los Ángeles a director general de la misma hasta pasado el 2010. Los mal pensados dicen que si ha aceptado es una muestra de que el Metropolitan se le resiste. Y es que al desaparecer de allí los dineros de Alberto Vilar han desaparecido muchas influencias. Levine ha vuelto a mandar y Gergiev empieza a perder esperanzas.

El Coro de la Generalitat Valenciana reclama. Tras dieciséis años de dedicación y una actividad equiparable a los de la ONE, RTVE, Comunidad de Madrid o Liceo aún continúan con contratos a tiempo parcial que, según ellos, encubre una retribución indigna. Amenazan con futuras movilizaciones si Consuelo Ciscar no cumple sus promesas de regularizar la situación antes de dejar su mandato.
Los músicos con mucho caché andan a la greña por los modos y las titularidades. Vladimir Ashkenazy abandona la Filarmónica Checa, sacudiéndose el polvo ante una orquesta a la que le afea su actitud “desagradecida”. A este paso, con cuatro titulares en los últimos años, a los praguenses les va a caer el sambenito de “conflictiva” que, hasta ahora, parecía corresponderle a nuestra querida Nacional. Además, Valery Gergiev está enfrentado con el coro y la orquesta del Metropolitan, que le echan en cara su impuntualidad y sus maneras.
Se habla mucho del tándem Plácido Domingo-Barenboim. Habrá que ver cómo se plasma. De entrada el tenor cantará en Berlín el próximo año, nada menos que Turandot, con el final de Berio, y La Dame de Pique. Por cierto, la Staatsoper ya ha anunciado que volverá en 2004 a Madrid con dos títulos de Schoenberg.

Les cuento batallitas del mundo clásico: guerra, con perdón, entre Luciano Berio y Myung Wun Chung que se ha saldado con la salida de éste al frente de la Orquesta de Santa Cecilia, de la que Berio era presidente y el maestro coreano, responsable musical. Y como ahora, quien no tiene dos sedes no es nadie, el británico de origen italiano, Antonio Pappano, responsable del Covent Garden, hará doblete y se hará cargo también del conjunto romano. Que no cunda el ejemplo.
Y un tres pésames para nuestra música: uno real y dos virtuales. Falleció Otto Vargas, uno de los pilares de la Asociación de Amigos de la Ópera de Bilbao, siempre sonriente y siempre dispuesto a mediar en cualquier discusión. Le echarán de menos quienes leían sus traducciones en los subtítulos del Euskalduna y cuantos le queriamos. Y sucumbieron el ciclo de Promúsica y el premio SGAE de composición. Lo han hecho en silencio y sin que nadie les eche de menos.
La salida de Josep Pons de la Orquesta de Granada, que se llevará a cabo dentro de dos temporadas, ha generado morbo por el efecto dominó. Otra sede que tentará es Pamplona ahora que estrena su impresionante auditorio, porque ¿cuánto tiempo aguantará Martínez Izquierdo? Se habla de inminentes fugas, no precisamente bachianas, con las elecciones.
A Frühbeck de Burgos le entró un ataque de tos, en pleno podio, durante su último concierto con la ONE. La ministra de cultura acababa de dar a conocer el nombramiento de Josep Pons como director titular de la agrupación. ¿Habría alguna relación?
La gerente está tensa, ¿qué tendrá la gerente? Eso se preguntó todo el mundo de la prensa, unos pocos patrocinadores y los aún menos patronos -tan sólo tres, piensen ustedes el motivo- que acudieron a la presentación de la próxima y muy acertada programación del Real. Se acabó el idilio, se comentó también. Lo mejor, los comentarios de los asistentes. Cuando Gonzalo Alonso agradeció a la gerente el haber invitado al acto al Patronato, alguien musitó «¡qué morro!» y cuando Argüelles intervino para enfurruñada decir «no se a qué vienen estas reflexiones», otro susurró «¿cómo lo va a saber si no sabe lo que es un teatro?» Las máscaras se acaban cayendo siempre y uno termina dándose a conocer tal y cómo es. Pasó el carnaval, que no aún el idilio.
La pregunta entre los muchos seguidores, que no admiradores, de las críticas de Vela del Campo: ¿cuántas mesas camillas tiene en su casa? Porque no para de hablar de mesas camillas cuando quiere referirse a las músicas íntimas. Lean la ultimísima. ¿O es una indirecta para que le invite Terelu a las tardes de Telecinco ahora que ya no tiene Canal Plus?
Y, al final, pasó lo que tenía que pasar. Plácido Domingo se enredó entre los velos de la «Walkiria» y se cayó. Lean la crítica premonitoria de Gonzalo Alonso.
La programación de la próxima temporada en parís ofrece muchos espectáculos de interés: www.opera-de-paris.fr ¡Menudo Capriccio!
Boulez va a dirigir «El retablo» en Aix junto al Pierrot Lunaire. Vamos entrando en los circuitos
López Cobos para el Teatro Real, pero también a otro director como segunda alternativa por si fallaba el zamorano. Con ese director había hablado y le interesaba el Real, ya que en Berlín no andan bien las cosas. Se trata de Kent Nagano. Pues bien, ahora Nagano acaba de ser nombrado director musical de la Ópera de Munich a partir de 2006, en que cesarán tanto Mehta como Peter Jonas. Ya se va aclarando también el interés de Mehta por venir a Valencia. Pero el caso es que Nagano no parece ser el director más adecuado para un teatro de repertorio como el de Munich, ya que sólo se conoce una media docena de óperas y contemporáneas. ¿Quén va a dirigir Mozart, Verdi, etc? Cada día suceden cosas más raras.
Adivina, adivinanza: ¿Qué le dijo Don Juan a Doña Inés en la escena del Sofá? Mira el vídeo de la gala en homenaje a Kraus. ¿Será porque Inés Argüelles se sienta ya en la misma butaca que tantos problemas le trajo a Cambreleng? El hombre, en este caso la mujer, es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
¡Ay con la prensa! Textual: «Víctor Pablo se encontró mal y se sentó sobre el atril». Lo leo en la prensa canaria tras su lipotimia en el «Ocaso» tinerfeño.
¿Habrá trasladado a Madrid su domicilio el barítono Tom Krause, actual titular de la cátedra Alfredo Kraus en la Escuela Reina Sofía? Porque con Teresa Berganza se rmpieron relaciones porque estaba poco en Madrid. Y Teresa vive en El Escorial.
¿Por qué Paganini, anterior coordinador artístico de la Ópera de Oviedo, supuestamente ha renovado su contrato de alquiler en dicha ciudad si ya no tiene trabajo en el teatro?
Me cuentan que mis amigos Cosme Marina y Gonzalo Alonso se van a hacer tan famosos que les van a pedir ir a «Tómbola». Al parecer hay quien quiere ponerles una querella – a ellos y a La Razón, ABC y La Nueva España- por haber recibido una mala crítica. ¡Anda que si cada receptor de críticas negativas fuese al juzgado de guardia, adiós justicia! Colapsados los juzgados. Menos mal que, de momento, tenemos libertad de expresión.
¡Qué vergüenza los Goyas? Más cutre no pudo ser. ¿Era una manifestación antibelicista o una entrega de premios? ¿O era un «la Academia contra Almodovar»? Y más vale atender a una madre que se queja de estar en la miseria que protestar por una futura guerra. Y Marisa Paredes, admirada como actriz, necesita urgentemente un curso de lectura.
Lo de Stockhausen es para nota. Aparte de lo del harén, que no es cuestión de tratar, es que tras declarar que «El lenguaje musical de nuestro tiempo se agota enseguida» dice que ello no es válido para el suyo y que sus obras de hace treinta años son más actuales que antes. Y, claro, ya no quiere hablar de sus declaraciones sobre el 11/09 porque ya ha conseguido que con ellas volviese su nombre a la actualidad. Y es que el chico andaba un poco olvidado. Lo del intérprete de la conferencia de prensa confundiendo bajos con tubas y qué se yo es otro cantar.
¿Por qué andará Ruzicka tan estirado? ¿Será porque en Salzburgo no tiene un duro y porque ya empiezan a llover críticas? El compositor y director del Festival de Salzburgo estaba en el sur de Canarias en casa de Justus Frantz, una mansión enorme que se alquila por sumas no menos enormes, y acudió al norte para escuchar a Chailly.
La Escuela Reina Sofía presentó al barítono Tom Krause como nuevo titular de la Cátedra de canto «Alfredo Kraus». Lo que no ha contado nadie son las verdaderas razones por las que la anterior titular, Teresa Berganza, no continua. ¿Lo sabremos alguna vez?

Elena Angulo, directora general de Fomento de la Junta de Andalucía, no tendrá más remedio que seguir deshojando la margarita. Rechazó para la gerencia de la Orquesta de Sevilla a los dos candidatos alemanes para ofrecer el puesto al tapado, pero cuando iba a hacer público su nombre alguien la advirtió de su poco peso y reflexionó. Vuelta a las andadas
Pues resulta que no sólo Alberto Ruiz Gallardón es familiar de Albéniz. También lo es en el mismo grado de sobrino nieta la esposa del ministro francés del interior. ¿Serán ambos conscientes de su familiaridad musical?

El «Pelleas y Melisande» importado por el Teatro Real fue considerado uno de los mejores espectáculos del pasado año. Lo dirigió Armin Jordan. Su hijo, Philip, además de haber sido asistente de Barenboim en Berlín, realiza una brillantísima carrera y sería una de las batutas de interés para esa renovación de directores de orquesta que tanta falta hace en España. La lástima es que aquí nadie parece darse cuenta.
Y Aznar agasajó a Barenboim con un almuerzo en la Moncloa al que asistieron Presidente, señora en lides electorales por la alcaldía madrileña, Luis Alberto de Cuenca, Caballé y esposo, Berganza, Montiel, Caminal, Sagi, Guillermo González, García Abril y alguna otra persona del mundo musical. Todo sonrisas y buen ambiente. ¿Qué diría uno de los asistentes si supiese que su obra va a desaparecer de la institución de otro de los también asistentes?
Pues resulta que no sólo Alberto Ruiz Gallardón es familiar de Albéniz. También lo es en el mismo grado de sobrino nieta la esposa del ministro francés del interior. ¿Serán ambos conscientes de su familiaridad musical?
El «Pelleas y Melisande» importado por el Teatro Real fue considerado uno de los mejores espectáculos del pasado año. Lo dirigió Armin Jordan. Su hijo, Philip, además de haber sido asistente de Barenboim en Berlín, realiza una brillantísima carrera y sería una de las batutas de interés para esa renovación de directores de orquesta que tanta falta hace en España. La lástima es que aquí nadie parece darse cuenta.
Doña Inés no es ángel de amor. Inés Argüelles continúa la renovación de los cargos administrativos y técnicos con el cese inesperado de Ignacio Calderón, responsable de patrocinios. Calderón había realizado una magnífica labor partiendo de la nada, que se tradujo en ochocientos millones de patrocinios. Ha tenido en agradecimiento un amargo regalo de Navidad. Su lugar lo ocupa Patricia Romeu. El día uno se incorporó Daniel Bianco como nuevo director técnico del teatro. Sustituye a Benjamín Alonso, quien se enteró de primeras de su cese a través de la llamada de unos amigos. Bianco fue segundo con Tamayo, primer director técnico del Real y ocupó interinamente la máxima responsabilidad técnica hasta un desencuentro con Juan Cambreleng. Desde la llegada de Argüelles al Real también han cesado Felipe Santos, responsable de comunicaciones, Pedro Jover, responsable de protocolo y otro personal vario. Al margen del acierto o desacierto de algunas de estos cambios, que hay de todo, lo que no se han cuidado son las formas.
Será verdad que quieren hacer en el Teatro Real «El dúo de la Africana»? ¿Y será verdad que están pensando en Milagros Martín como protagonista? Uno no se lo acaba de creer, porque para ese viaje no hacían falta tales alforjas.

¿Por qué alemán se decantará Elena Angulo para gerente de la Orquesta de Sevilla? ¿Por el casado con española? ¿Por el que todavía está nadando? ¿O, como algunos apuntan, hay un tapado
¡Qué peligro el de los patrocinios! La inundada Dresde ha encontrado un sitio en donde proseguir sus espectáculos operísticos mientras se seca el teatro. Se trata de la fábrica de Wolkswagen Eso sí, con contraprestaciones. Así en la reciente «Carmen» se había de ver una parte del nuevo modelo de la casa en cada uno de los actos
Muchos se preguntan por qué los chicos de la ONE no hacen huelga los domingos, por qué fastidian siempre a los mismos abonados de viernes y sábado, por qué no alternan los días de huelga. Algunos creen encontrar respuestas: porque los domingos hay ingresos extras por la retransmisión radiofónica, porque el público de los domingos incluye familiares y amigos, porque estos familiares y amigos podrían haber obtenido abonos a mitad de precio y algunos podrían haberlos revendido a mayor precio. Otros opinan que tocan los domingos para que no les descuenten los lunes y martes, que son sus días libres… Vayan ustedes a saber. Como vayan ustedes a saber qué harán ahora músicos e INAEM. Se dice que el INAEM posee un estudio jurídico que asegura que con la excusa de la huelga y Real Decreto en mano se podría mandar a los funcionarios a la excedencia o darles otros destinos dentro de la administración en su respectiva escala y grupo.
La alcaldesa de Valencia ha enviado cartas invitando a críticos y otra gente de mal vivir a la inauguración de las nuevas instalaciones del Palau valenciano. Luego aclaran que los que quieran besar la mano de la alcaldesa han de pagarse el viaje. ¡Y eso que están próximas las elecciones!
La metedura de pata de un crítico, que puso por las nubes a un pianista que no tocó porque no se leyó en el programa el cambio de intérprete, le está sirviendo al criticado para enseñarlo como méritos a cuanto empresario se encuentra.
¿Puede alguien escribir una crítica pianística sin saber solfeo, sin haber tocado una sola nota al piano y sin un amplio background en ese repertorio? ¿Puede escribirla en el medio que patrocina el recital? Póngale ustedes calificativo a todo ello. Yo sólo apuntaré que la cosa está pasando de castaño oscuro. Lean la crítica de El País sobre el recital de Brendel en Madrid y, peor aún, la de ópera en Salamanca, ciclo barroco en cuya organización participa el crítico cobrando. Se larga un párrafo contando lo bien que lo ha hecho.
Yo no se qué opinar de la última página del programa de mano del concierto de Nucci y Raimondi -no se pierdan al respecto la sección de «besugos»- en donde se anuncia la aparición de «El libro de la ópera grabada». Todo perfecto si no fuera porque lo escribe el mismo que elabora dichos programas.
El «Don Juan» de Calisto Bieito en el Liceo ya ha originado la primera trifulca: el tenor Reiner Trost tomó las de Villadiego al ver la puesta en escena.
Se puso la primera piedra del Teatro del Canal y se notó que estamos en plena precampaña. Fue una piedra de lujo como pocas, con una grandísima carpa, un buen sistema de video, discursos, actuaciones, bebida y comida a gogó para esos muertos de hambre que suelen ser la gente del teatro. El actual presi hizo promesas como futuro alcalde pero yo, ya que estábamos en precampaña, eché de menos la presencia de Esperanza Aguirre. Uno, por malpensado o porque las ve venir, imaginó una posible respuesta: Ruiz Gallardón querrá que el teatro pase al Ayuntamiento y no era cuestión de ligar demasiado a él a la candidata por si llega a gobernar. Eso sí, dejo para más adelante el relato de cuanto está pasando con el supuesto proyecto de ejecución de Navarro, de los millones que ha costado y de los que aún costará.
Una recibió todos los parabienes cuando llegó al cargo. Al paso del tiempo se le subieron los humos a la cabeza. Empezó a pasar de quienes la habían apoyado y, en teoría, eran sus jefes. Delante de algunos de ellos se dedicó a invitar a comer a artistas a quienes esos algunos conocían de mucho antes que ella llegase a ese mundo pero sin extender la invitación a quien estaba también presente. Esos algunos podían haberla avisado cuando empezó a meter la pata, pero la abandonaron a su suerte y cayó. La nueva empezó igual y va por el mismo camino. ¿Que tendrá la casa que quien llega se cree su dueño? Hubo demasiados «yo quiero» en su última intervención pública. Al advertirla ya hago más de lo que merece su falta de diplomacia. Y eso que venía de ese mundo. Pero a uno le gusta dar más de una oportunidad.

Al parecer se confirma que el candidato con mayores posibilidades para acceder a la titularidad de la OCNE es Josep Pons. Pero también parece que existe un problema: la posición ante ello de Frühbeck de Burgos, quien podría tener una cláusula en su contrato que le permitiera opinar o vetar.
Saltó por la radio, gracias a la retransmisión de Radio Clásica de los conciertos de la OCNE, que algo no está funcionando en el servicio telefónico de venta de entradas de alguna entidad financiera. En el Auditorio Nacional, en el Teatro de la Zarzuela y en algunos cines de la capital se están produciendo duplicidades físicas de entradas. Unas responden al modelo original y otras son como justificantes firmados por jefes de sala. El caso es que hay ocasiones en que hasta tres espectadores han de sentarse en la misma butaca y la gente se cabrea. Los enfrentamientos surgen inevitablemente entre quienes quieren sentarse el la localidad que han pagado y el resto del público que quiere ver en paz el espectáculo. Si no se toman medidas se corre el riesgo de un serio altercado. Estuvo a punto de suceder en la apertura de temporada de la OCNE.
Saber estar es una cuestión fundamental. No estuvo en su sitio la directora del Auditorio Nacional. Debía de acudir a todos los espectáculos sabiendo que puede surgir en cualquier momento un serio problema público. Tampoco estuvo en su sitio el director Pehlivanian, que se dirigió a los espectadores que protestaban e impedían el inicio del espectáculo para mandarles callar. Uno debe simplemente avisar desde el podio que solistas y él se retiran hasta que aparezca un responsable y resuelva la situación.
Otro fuera del tiesto es Barenboim. Al margen de que ¿cuántas nacionalidades va a tener este hombre? ya está bien de ansias de no se sabe qué. Le acaban de conceder el Príncipe de Asturias, le piden que ofrezca un concierto con medios locales y supuestamente sólo se aviene a salir al escenario al término de él para tocar una propina al piano. ¿Será porque la paga no llega?
¿Qué pasa con la tienda de discos del Real? ¿Pasó definitivamente a mejor vida? Sería una pena. Aunque bien podría aprovecharse aquel espacio para colocar una cafetería, que buena falta hace para el patio de butacas. Claro que en la parte trasera del teatro, dando a Isabel II, hay espacio suficiente para una nueva tienda que abriera todo el día.
No ha tenido buenas críticas el tenor Plácido Domingo en el «Andrea Chenier» de apertura de temporada en el Met. Se ha alabado su entrega, entusiasmo, expresividad y musicalidad, pero no se ha ocultado que en varios momentos, incluida el aria inicial, se llegó a bajar un tono la partitura. Se espera con atención el resultado de la grabación de su última ópera: «Gioconda», obra que cantó maravillosamente de joven y que nunca había llevado al disco.
Se quejan en los centros que dependen del INAEM que todo está administrativamente parado y dan como explicación el que Andrés Amorós está permanentemente de gira. Dicen que más que el baúl de la Piquer.
El nuevo director artístico de la Maestranza es Luigi Ferrari, proveniente del Comunal de Bolonia. Sustituye a Pino Cuccia, que a su vez ha partido para Palermo. Ferrari se va a estrenar con una huelga de la Orquesta Sinfónica de Sevilla, que lleva una larga temporada con serios problemas.
Por círculos musicales corre el rumor de que Juan Ángel Vela del Campo, cronista musical de El País, estaría a punto de dejar el periódico para dedicarse a otros menesteres no periodísticos. Y es que, entre otras cosas, no se puede estar toda la vida a tanto la pieza y teniendo que buscar el alimento a la sombra del diario.
Ahora que «Simon» esté en el Real, está también Paolo. Sí, porque casi toda organización tiene su particular Paolo. El Real también. El nombre real se lo pueden preguntar a personas tan variopintas como Juan Cambreleng, José Antonio Campos, Josefina Halffter, Gonzalo Alonso y, si me apuran, hasta a Inés Argüelles. Creo que todos ellos y algunos más -García Navarro probablemente también lo hubiera hecho- coincidirían. Por algo será.
Nada más empezar la temporada los aficionado no dejan de comentar que para EL PAÍS lo que importa es el Festival del Ruhr. Se admite con reservas que Vela del Campo, su crítico, sea relaciones públicas del certamen, pero de ahí a vendernos lo imposible a todas horas y por encima de todo hay una diferencia. ¿Por qué no pone El País un poco de orden en su casa? Un periódico de su nivel no puede caer en obvios intereses privados de sus redactores, para practicamente olvidar los recientes estrenos de García Abril y Marco.
El Ministerio de Cultura publicó el pasado viernes en el Correo una página entera de publicidad en la que felicitaba a la ABAO en sus bodas de oro. ¡Estupendo detalle! Muestra además de que aparentemente sobra el dinero. Claro que los malpensados -piensa ,al y acertarás- achacaron la publicación al artículo de Gonzalo Alonso para El Cultural en el que se decía que «Los tiempos están complicados para los patrocinios e incluso para las subvenciones oficiales, máxime cuando los desacuerdos entre los gobiernos central y vasco repercuten en las arcas de la asociación». Razón para pensarlo hay cuando, además de la premura con la que se dictó el anuncio tras dicho artículo, se manifestaba que el Ministerio es el mayor patrocinador de la temporada.
¿Por qué habrá abandonado el INAEM su secretario general técnico?
¿Será cubierta la plaza que ha dejado libre en el Teatro de la Zarzuela el respnsable técnico de facto del teatro?
¿Comienzan los cambios en el Teatro Real. El nuevo equipo toma decisiones en cuanto a política de personal y diversos altos cargos abandonan el teatro por diferentes razones. Hace unos días se decidió dejar de contar con los servicios del relaciones públicas, Pedro Jover, tras llegar a un acuerdo con él. Será sustituido por una ejecutiva comercial del Museo Thyssen y por un ejecutivo que proviene de la Casa Real. En los próximos días dejarán el teatro Eric Vigié, uno de los responsables artísticos, dado que se marcha a Trieste con Juan Cambreleng. También saldrá Felipe Santos, actual responsable de relaciones externas, quien se incorporará al gabinete de Ana Pastor, ministra de sanidad.

Maria José Montiel ha recibido en Pisa, mientras cantaba el papel protagonista de “Carmen”, la noticia de que su disco “Modinha” ha resultado finalista en los Premios Grammy.
Renee Fleming está de suerte. El compositor americano Aarón Jay Kernis va a escribir una ópera basada en el libro de Ann Patchett “Bel Canto”, que narra la vida de la famosa soprano que acaba de ser distinguida en Francia con el título de “Comendador de las Artes y las Letras”.
El presidente Bush –Iraq viene, Irak va- aún tiene tiempo para músicas. Su gusto se decanta por lo light. Pidió a su colega Berlusconi que consiguiese que Andrea Boccelli cantase para ellos y el cantante pop y aspirante a estrella -¿estrellada?- del bel canto accedió a hacerlo en el trascurso de una cena.
Volvió Pedro Halffter al Real -es el director español que más veces ha dirigido en el teatro tras García Navarro- para la «Madama Butterfly» veraniega. Había curiosidad entre cierto público muy específico de amigos y críticos que acudieron a comprobar que deparaba la velada. El benjamín de los Halffter -¿a qué viene que después cenasen en mesas separadas padres e hijo en un restaurante junto al teatro?- convenció. Después de un primer acto de escaso colorido y poca poesía, posiblemente influenciado por el excesivo peso cinematográfico de la regia de Gas, se metió de lleno en el drama, obtuvo muy buenos momentos de la orquesta y logró transmitir emoción. Pedro Halffter tiene madera de director, le sobran otras cosas que pueden hacer peligrar su carrera si no las modera y sería una pena que no lo hiciera, porque el chico vale.
Juan Cambreleg anda estos días un tanto mareado con los italianos. En Trieste no se acaban de aclarar entre unos y otros de quien va a ser el próximo intendente de la ópera. Los unos y los otros son naturalmente los políticos. Allí también funcionan así las cosas del arte.
¿Habrá encontrado ya las partituras de cuplés que buscaba por la SGAE un gracioso tenor «de gracia» español? ¿Para qué las querrá?
Y, hablando del Festival de Verano, la respuesta de López Cobos a si está de acuerdo con las visitas de Barenboim: «Soy partidario de la competitividad y de la posibilidad de comparación, pero me gustaría que el público madrileño pudiese comparar también con otros teatros y, desde luego, no vería bien que no se escatimase el dinero para Barenboim y sí a los cuerpos propios del teatro». Más claro, agua.
Y una primicia, ¿saben cuál es la próxima ópera española que resucitará el Real? Será «Ildegonda», de Arrieta con libreto de Temístocles Solera, estrenada en el Real en 1846 y una de las pocas óperas españolas que llegaron a editarse en Italia. La razón: López Cobos ha visto la partitura y se ha enamorado de ella. Naturalmente la dirigirá.
Me cuentan que ni una, ni dos horas, sino más duró en Valladolid la ceremonia nupcial de Pedro Halffter en Valladolid a la que convocó amigos y poderosos y deleitó a base de sextetos. Varios de ellos, no originales, fueron adaptados por el propio novio.

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