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Crítica: Orquesta de Valencia, rumbo a Viena con "paquete" incluido
Por Publicado el: 12/04/2026Categorías: En vivo

Crítica: La Nacional con Nuno Coelho, surcando distintos mares

Obras de Manchado, Korngold y Shostakovich. Bomsori, violín. Nuno Coelho, director. Orquesta Nacional. Auditorio Nacional, 10 de abril de 2026.

Nuno Coelho, surcando distintos mares

Nuno Coelho volvía a dirigir en el  Auditorio Nacional

Una sesión muy interesante, con tres obras de distinto signo, estilo y significado, dos de ellas nacidas en la primera mitad del siglo XX, la tercera venida al mundo en los últimos meses como un sintético trabajo sinfónico realizado por la autora, Marisa Manchado, a partir de la partitura de su ópera La Regenta, estrenada en las Naves del Español de Madrid en 2023.

Pudimos apreciar en su momento que la compositora conecta su partitura sobre la novela de Clarín con la tradición operística y emplea una variada gama de motivos en este relato sobre la pacatería, la ignorancia y la mala intención en el que sobresale la gallarda figura de Ana Ozores.

Manchado edificó, a partir del libreto de Amelia Valcárcel, una composición que trataba de resumir, algo prácticamente imposible, las 600 páginas del original de Clarín. La pieza estrenada ahora, como es lógico, es aún más sintética, pues la acción queda concentrada en tan solo 15 minutos, que atienden al poético título Un mar de hielo.

La lectura de la ya veterana compositora madrileña, Premio Nacional de Música de 2024, es de gran refinamiento y muy clara formulación. La narración circula rápida y sustanciosa a lo largo de un desfile de temas muy bien tratados y trabajados a partir de un comienzo neblinoso y cargado de expectante misterio.

Después de un repentino fortísimo todo empieza a andar. El xilófono y los timbales marcan el devenir posterior que ocupa una cadena de expectantes acordes disonantes. La atención del oyente está ya fijada. Distintas atmósferas y texturas van marcando el devenir de la historia. Nos atrae el solo de violín, ese vals evocador en el que se sumerge la protagonista de la historia, Ana Ozores.

Como señala en sus ilustrativas notas al programa Irene de Juan, “los motivos aparecen recurrentemente interpretados en su mayoría por el viento-madera”. En conjunto una composición muy sustanciosa y amena, con acordes sintomáticos, giros explicativos repetidos. Pero el empleo de los timbres, más o menos alusivos, revela fantasía de la compositora, que maneja con suma habilidad el crecido conjunto sinfónico, con voces individualizadas.

Hay una muy abundante percusión, en la que predominan las láminas. En su estreno madrileño lo instrumental estaba representado por un conjunto de cámara. La crecida orquesta tomó forma en el posterior estreno ovetense.

La interpretación fue de calidad, con un director, el portugués Nuno Coelho, muy atento y severo, que dio forma a las múltiples irisaciones y llamadas del pentagrama. Tras el estreno mantuvo la compostura en el acompañamiento, no exento de sutilezas, al violín solista de la coreana Bomsori, delicada, refinada y sutil. No posee un sonido muy corpóreo pero hace sonar su Guarnerius del Gesù con gran exquisitez, muy apropiada para subrayar las delicuescencias de la partitura, de tan severo desarrollo melódico y elegante orquestación, cuajada de curiosos matices y que acumula y sintetiza, muy bien dispuestos, temas provenientes de algunas de las películas hollywoodienses a los que el autor puso música.

La sesión se cerraba con la Sinfonía nº 6 de Shostakovich, una manifestación musical alejada un tanto de le retórica de otras composiciones salidas de la misma mano, con un primer movimiento, Largo-Moderato, de una gran belleza camerística en virtud de su concentración introspectiva y sus ecos bachianos. La electricidad, exhibida ya en la más conocida Sinfonía nº 5, se hace presente en los dos últimos movimientos, Allegro y Presto, donde la habilidad instrumental y el atosigamiento rítmico del autor se hacen presentes.

Y que fueron subrayados a conciencia, con seguridad y aplomo, por Coelho, hombre de muy baja estatura, pero dinámico, atento, puntual y de armonioso gesto, que en general hizo un buen trabajo y consiguió una más que aceptable prestación de la Nacional. Maestro práctico y musical, que va a lo directo.

Arturo Reverter

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