L’Auditori de Barcelona presenta su primera temporada bajo la batuta de Víctor Medem

Victor Medem Auditori
L’Auditori de Barcelona presenta su primera temporada bajo la batuta de Víctor Medem
La temporada 2026-2027 de L’Auditori de Barcelona marca el inicio de una nueva etapa artística: es la primera programación concebida íntegramente por Víctor Medem desde su llegada a la dirección de la institución en julio de 2025. El gestor catalán, que venía de dirigir la Schubertíada y de impulsar el festival Ciudad de Clásica, llega con un discurso claro y una cifra para avalar su ambición: cerca de 500 conciertos, 48 estrenos, 13 encargos, diez ciclos y cuatro festivales, con un presupuesto artístico de 8,5 millones de euros, un 3% más que la temporada anterior, y 3.500 abonados, de los cuales 900 son titulares de la tarifa plana joven.
La filosofía que vertebra el proyecto tiene nombre propio: “Legado y descubrimiento”, en palabras del propio Medem. “El legado inspira el descubrimiento y las nuevas creaciones”, dice. “La filosofía de la espiral nos motiva: beber del pasado para construir el futuro.” No es exactamente un giro copernicano respecto a la etapa anterior, pero sí una afirmación de identidad que el nuevo director defiende con convicción y que se concreta en apuestas muy precisas.
La columna vertebral de la programación sinfónica la sostiene, como siempre, la Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya (OBC) en su quinta temporada bajo la dirección de Ludovic Morlot. El foco recaerá en el clasicismo de Haydn y Mozart, pero con retos de envergadura: la Segunda y la Novena de Mahler, la Cuarta y la Octava de Shostakóvich, la Primera de Brahms, la Quinta de Prokófiev y la Italiana de Mendelssohn, entre otras. Para el concierto inaugural del 2 de octubre, Morlot ha elegido la Séptima de Beethoven, el Segundo Concierto de Chopin con Jan Lisiecki como solista, y el Concertino para cuerdas de Robert Gerhard, figura que presidirá la reivindicación del patrimonio catalán a lo largo de toda la temporada. “Queremos ser enciclopédicos con Gerhard”, ha asegurado Medem, y la intención se extiende a Toldrà, Garreta, Albéniz, Mompou y otros, incluyendo la recuperación del Réquiem del compositor del siglo XVIII Pere Joan Llonell y del Concierto para violín de Joaquim Cassadó.
En el capítulo de las visitas internacionales, la temporada reserva dos platos de primer orden. La Filarmónica de Nueva York, con Gustavo Dudamel al frente en su primera gira fuera de Estados Unidos, se perfila como el gran acontecimiento del año. La completa la Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam dirigida por Klaus Mäkelä, y la Sinfónica de Viena con Petr Popelka.
La creación contemporánea recibe un tratamiento generoso. La OBC estrenará catorce obras y programará piezas de Gabriella Smith, Cassandra Miller, Helena Cánovas y Blai Soler, entre otros. Las cuatro artistas residentes de la temporada son la compositora Ariadna Alsina, la artista multimedia Merche Blasco, la pianista Saskia Giorgini y la soprano Elionor Martínez, figuras que vertebrarán proyectos transversales a lo largo del curso.
En música antigua, Jordi Savall continuará liderando el proyecto. El sonido original, que lleva la esencia de Brahms y Beethoven a la sala grande, y el festival Llums d’Antiga se consolida como un espacio protagonizado íntegramente por intérpretes locales. No es un detalle menor: Medem ha subrayado que L’Auditori es el punto de partida de toda la actividad europea de Savall, y ese vínculo figura entre los elementos de los que el director se siente más orgulloso.
El Sello de L’Auditori culminará la grabación integral de la obra de Maurice Ravel liderada por Morlot al frente de la OBC, y emprenderá una nueva línea dedicada a Prokófiev, además de un disco monográfico sobre Gerhard con la violinista Caroline Widmann. La Bienal de Cuartetos de Barcelona, por su parte, desplaza sus fechas para coincidir con el 30 aniversario del Cuarteto Casals y el Año Beethoven, cerrando así una temporada pensada, según su artífice, para que el público vuelva a aprender qué significa escuchar en un mundo que no deja de hacer ruido.






















Últimos comentarios